Frases y Versos Malditos

"Un libro que es leído una vez,es un libro que no ha sido leído."

Julieta Zárate Solís

jueves, 18 de abril de 2013

Carta a Eduardo

Así son las tardes en las que te pienso
Tan callado, encerrado en la fantasía de que la soledad es la mejor compañera. Tan triste, con unos ojos tan llenos de vida, pero amarrados por las cuerdas que tú mismo sujetas con fuerza día con día cada vez que te levantas de la cama tratando de convencerte de que así todo esta bien.

Tan callado, encerrado en la fantasía de que la soledad es la mejor compañera. Tan triste, con unos ojos tan llenos de vida, pero amarrados por las cuerdas que tú mismo sujetas con fuerza día con día cada vez que te levantas de la cama tratando de convencerte de que así todo esta bien.


Tan exacto, la medida justa, el equilibrio perfecto que fluctúa cuando te miro o te recuerdo y te das cuenta de que no estas seguro y hay más de un solo camino, que existe más de una sola forma de comenzar el mundo y mirarse al espejo pensando que estamos completos, que podemos reír con la confianza de que el otro reirá con nosotros. 

No pienses de esa forma, las cosas no son tan simples, aunque al mismo tiempo resulten no ser tan complicadas. Te veo sentado sin salir de casa, pensando de que nuevas formas puedes atar la luz de tus ojos, sin dejar que lo que te mueve por dentro salga y se divierta un poco.  Ahora sonríes un poco y sientes ganas de seguir leyendo, de seguir jugando. 

“Nunca se es lo suficientemente viejo” Y para los que gustamos de la soledad, o para los que nacimos en un tiempo equivocado: Nunca se es demasiado tarde para ser jóvenes. 

Y mientras yo pensaba todo esto a ti te brillaba la mirada y se perdía de repente en algún punto del jardín o del cielo. ¿En qué estabas pensando? ¿Qué pasaba por tu mente cuando mis preguntas llegaron muy lejos dentro de ti y no supiste que contestar? ¿Habrás notado lo mismo que yo? ¿También tu camino se vio de pronto interrumpido por una mirada de alguien a quien casi no conoces y sin embargo crees conocerlo de antaño? 

Pues sí, has conseguido que necesite cerrar mis ojos y pensarte… pensarte y hacerte ver que la soledad no es compañera, es un veneno, que no estas triste, solo estas incompleto, que las piezas se encuentran, que puedes desatar  las cuerdas que atan tu mirada y mires, que te levantes de la cama e intentes, luches, juegues, muerdas, pienses, toques la batería, hagas lo que se te venga en gana, te quedes quieto, te muevas,  que cierres los ojos viendo y dejes de mirar con los ojos abiertos, que te quedes callado, grites, corras, camines…

Hacerte ver que el equilibrio perfecto nace del caos más absoluto y que hay más de un solo camino, más de una sola forma de comenzar el mundo…

¿Y ya encontraste que es lo que te apasiona? 

domingo, 14 de abril de 2013

El Vampiro

Psiquiatria 
Estos días me han pasado cosas muy extrañas que me hacen sentir incómodo cuando estoy rodeado de personas. Me dicen que estoy loco, algunos me ignoran sin más, pero siempre, invariablemente me apartan de ellos como si mi rostro estuviera compuesto de tres ojos y dos bocas. 

¿Te suena incoherente lo que digo? ¿Te molesta? Si quieres no continúo... ¡Ah! Bueno esta bien, creí que te molestaba que te contara estas cosas. 

Bueno como te decía, estos días me he sentido raro, de pronto me dan ganas de comérmelos a todos o hacerles quien sabe qué... ¿Oye quieres un café? ¿No? Bueno yo sí... Ya, gracias. 

¿Te ha pasado que de pronto te das cuenta de que todo el mundo te esta viendo? Bueno pues resulta que el otro día no pude evitarlo, tú me conoces, sabes que de pronto es imposible controlarlo y el hambre te gana. Estaba sentado en el parque y la vi pasar, tan radiante, tan hermosa e inocente con su vestido de colores y sus coletas bien peinadas. No me mires así, yo no escojo a las personas, es mi hambre, yo solamente la obedezco cuando ya no puedo más. Pues bueno, al otro día la encontraron muerta e inmediatamente todos los vecinos me culparon a mí sin tener ni siquiera las pruebas.

Las personas se jactan a menudo de ser superiores a los animales, pero finalmente son idénticos. ¿Sabes por qué me culparon? Porque se dieron cuenta de que eran las presas, y tuvieron miedo, así que me tuve que mudar al día siguiente. 

No, no tengo cigarros, pero si quieres vamos a conseguir unos... ¿Seguro? Por mí no hay problema solo camino una cuadra... bueno esta bien, no insisto, si no quieres yo lo entiendo, a veces el cigarro es de los mejores aplacadores del hambre pero te termina matando igual que ella. 

Así es como llegué aquí, un día me atraparon y pues no pude escapar... por cierto gracias por los puros, fue un regalo muy especial para mí, se me hizo raro que te dejaran... ¡Ah! Ya decía yo que no era tan simple, siempre revisan todo al entrar aquí, ya sabes, la seguridad y todas esas tonterías. 

¿Qué por qué no me he escapado? Pues porque se vive muy bien aquí después de todo, de todos modos se han dado cuenta de que aquí yo soy el jefe... No gracias, de verdad me siento muy bien aquí, no necesito que me busques un lugar. 

Aquí me traen todo lo que puedo necesitar y después de tantos siglos de hambre por fin ya no sufro de ella, al menos no todos los días, y cuando me da hambre me traen lo que necesito. Casi siempre me traen cadáveres pero con eso me conformo, de vez en cuando alguien me tiene piedad y me traen algo vivo para que me divierta, tú entiendes, uno necesita practicar o después te vuelves la mascota de todos a quien alimentan cada vez que se acuerdan, es por eso que uno tiene que recordarles constantemente quien es el depredador y quien la presa. 

Espero que puedas venir a visitarme pronto, me encanta tu compañía, diles a mis hijos que no se preocupen, que su padre esta bien... No, ellos lo aprenderán solos cuando llegue el momento y su hambre sea incontrolable. 

¿Qué por qué me he sentido incomodo? ¡Ah! Si, olvide decírtelo, es que estoy muy distraído. Pues es que he notado que me empieza a agradar su compañía. Si, de pronto me dan ganas de cortarles las gargantas, pero también hay personas que son muy agradables y puedes mantener muy buenas platicas con ellos. 

Muchos siguen creyendo que personas como tú o yo estamos locos y que las paredes de un manicomio son suficientes para retenerlos pero no, ellos no entienden de lo que somos capaces. En fin, te llame para que me ayudaras a entender porque comienza a agradarme tanto la compañía de estas personas...¿Por los medicamentos? No me hacen nada, no me los tomo porque sé que me mantendrían drogado todo el día porque me tienen miedo, pero yo ya estoy muy viejo, llego muchos siglos aprendiendo a controlar mi hambre... si bueno, lo de la niña fue inevitable pero me sucede muy rara vez, todo se queda en la imaginación. 

Los que me preocupan son mis hijos, tantos regados por todos lados que me da miedo lo que pueda pasar si nadie los educa.

Por favor, por los viejos tiempos, búscalos a todos y enséñales de lo que son capaces pero controlados, diles que los amo, a todos y cada uno de ellos recuérdales quien es su padre. 

Ojalá pueda verte pronto de nuevo... Si, si, ya no te retengo más, has de tener prisa... Nos vemos pronto.

Adiós.