Frases y Versos Malditos

"Un libro que es leído una vez,es un libro que no ha sido leído."

Julieta Zárate Solís

domingo, 10 de abril de 2011

Así que… ¿Esto es todo?

Nos derrumbamos día tras día en busca que aquello que nos haga tomar un puño de tierra entre las manos y nos haga sentir vivos, nos haga sentir parte de ella, sin dolor. Pero tropezamos con la misma piedra una y otra y otra vez, mientras vemos como otros corren y viven siendo parte de una vida que nosotros jamás podremos vivir. Me parto a pedazos pensando que en el fondo soy uno de ellos, que soy un pájaro que simplemente se ha retrasado un poco en aprender a volar.

Caminando solo, pisando la cálida arena con mis pies descalzos, me torturan mis recuerdos y las alas que nunca pude encontrar para marcharme de aquí, el lugar donde mis sombras me persiguen jurándome un futuro desierto… igual a mi presente en la orilla del mar, un mar que a mis ojos es frío. Recordamos nuestra infancia, nítida pero lejana, aquellos momentos de tranquilidad en donde no nos abrumaban preocupaciones tales como la necesidad de otro, éramos nosotros y nuestro mundo de fantasías… ahora somos nosotros y nuestro mundo de fantasías abrumadas por la culpa, la desesperación, el miedo, la experiencia, la indiferencia, los años pasados…

A cada minuto que pasa nuestro cuerpo pide a gritos un descanso y nosotros respondemos desesperados que siga adelante, que no caiga a mitad de la calle abrumado por la soledad o la ansiedad, creemos que estos gritos desesperados nos salvaran de nuestras sombras, sin embargo lo único que hacemos es acercarnos más a ellas.

Pero... cuando pienso en ti, el mar a lo lejos, se torna cálido, soleado, alegre aunque hasta cierto punto melancólico. Todos estos años, todas estas piedras y golpes que mi rostro ha tenido que sufrir, aquel rostro que no mostramos por pena o temor, han servido para llevarme hasta ti, hasta tus brazos desesperados como los míos. ¿Por qué la necesidad de otro? ¿Por qué la desesperada búsqueda de alguien que pueda poner un orden al caos que dentro de nosotros se desata día con día? Porque sabemos en el fondo que esa persona será la que complemente nuestro mundo de fantasías, siendo así nosotros y el otro, aquel que hará que nuestros sueños no giman de dolor en la culpa. Soñamos con él… soñamos con ella… pero nunca llega cuando lo deseamos, y cuando lo hace lo despreciamos.

Es momento de tomar ese puño de tierra y apretarlo entre nuestras manos, es momento de no mirar la vida de otros y llorar la envidia y el inesperado deseo de saborear lo que no podemos poseer, es momento de saber que no somos los que no han encontrado sus alas, sino los que las han encontrado demasiado pronto, somos los que volamos en lo alto del cielo pensando que son los demás quienes se encuentran en el firmamento. Es momento de mirar al cielo y pensar “Así que… ¿Esto es todo?” Sin esperar una respuesta y crear la nuestra propia porque no, esto no lo es todo…

domingo, 27 de marzo de 2011

Caín, La Maldad en lo Divino. Texto argumentativo.

José Saramago es uno de los escritores más reconocidos y apreciados en el mundo. Caín, una de sus obras más importantes, trata diversos temas sobre lo divino, manejados con el delicado sabor de la ironía. Dentro de estos temas se encuentra la maldad que es, de hecho, uno de los temas principales tratados en el mismo. En sus casi 200 páginas, Saramago nos habla de todo aquello que la iglesia a marcado, y/o dictado como el bien y el mal realizando una delicada burla sobre esto, pero además haciendo referencias, de una u otra forma, a textos o ideas de el mismo autor que nos ayudaran a comprenderlo.

Dentro de su historia, Saramago nos habla del mal en lo divino, sin olvidar aquel delicioso sabor de la ironía, marcando con el poder de sus palabras, todos aquellos puntos en los que la iglesia a tratado de segar a los inocentes.

La historia de Caín nos habla del gran viaje del primer hombre nacido fuera del paraíso (quien fue nombrado Caín) que tras el rechazo de Dios hacia su ofrenda, decide asesinar a su hermano, quedando así como un viajero errante, con la marca del mal en su frente y dentro de su cuerpo como un parásito. En el transcurso de la historia, Caín descubrirá su “yo” por medio de lo divino, además de por fin poder comprender al hombre y su símbolo, siguiendo siempre los hechos del verdadero relato bíblico sin perder la comunicación con el mismo y con el lector.

Podemos ver en el transcurso de la historia como es que todo va degradándose, evolucionando de una forma putrefacta y hostil. Saramago es muy claro en cuanto al tema del mal, ya sea con sus mismas intervenciones en la historia como narrador, o por medio de las reflexiones de Caín sobre lo que observa del mundo y sus “presentes”, observando también el comportamiento de lo divino hacia los hombres en lo que parece ser “lo correcto”. La evolución de la historia nos deja muy clara una cosa, y es el cumplimiento del propósito inicial planteado por Saramago cuando nos va introduciendo en lo que es lo divino y en todo lo que se esconde tras las capas de falsa bondad y falsa justicia pintadas por la iglesia.

Caín, hombre de atractivo masculino imponente, marcado por la mano de Dios con el símbolo de la maldad (una mancha) divina y suya, es el personaje que con sus reflexiones nos ayudará a comprender al hombre como reflejo de lo divino cuando la maldad reside en este último.

Caín se revela contra las injusticias de Dios, de manera que esto lo va introduciendo en reflexiones aún más profundas sobre sí mismo, que le ayudaran a cuestionarse sobre los comportamientos divinos. La conciencia del hombre sobre si mismo por medio de lo divino es a lo que nos llevará éste personaje mientras nos adentramos en la historia tomados de su mano y la de Saramago que, sin abandonar nunca éste fantástico juego de ironías, construirá su camino, cavando posos cada vez más profundos dentro de sus reflexiones, obligándolo a llegar más a fondo dentro de ellas. Como bien puede observarse en la historia, todo aquello que rodea a Caín, incluido Dios en el camino, va degradándose al punto de llagar al caos absoluto que paradójicamente es el origen de todo. Caín por otro lado (pero aún así sin ser ajeno a esta degradación) va creando dentro de su mente ideas y cuestionamientos que lo llevaran al entendimiento de sí mismo y del símbolo que ahora representa, mientras que todo va asumiendo el papel que le ha sido asignado por lo divino, sin emitir queja alguna.

Dependiendo desde que punto de vista es apreciado, el libro de Saramago tiene o no al mejor narrador que pudo ser encontrado. Desde mi punto de vista, el narrador que mejor pudo utilizarse es el que ya está dentro de las páginas de este libro, pues el propósito inicial del mismo, es introducir al lector en profundas reflexiones sobre lo que es el mal y todas las causas y/o consecuencias a las que éste nos lleva, pero para esto, Saramago debe colocarse en el papel de un narrador que interactúa abiertamente con los personajes o con el mismo lector, para que nos ayude a comprender este mar de ideas sin perder el orden de las mismas y el de la historia como tal.

En cuanto al manejo de la ironía, también considero que es lo que da mejor “sabor” a este narrador, pues dentro del proyecto inicial se encuentra la firme idea de desenmascarar a la iglesia, planteando al “bien” como el “mal” y viceversa, y esto debe realizarlo de una forma en la que podamos apreciar tanto este propósito, como el de golpear en sus cimientos los ideales impuestos por una iglesia que, como bien plantea Saramago, es manipuladora y egoísta, sin respetar las ideas que ella misma impuso en sus inicios.

Es así como nos planteamos la pregunta final: ¿Cumple Saramago con sus propósitos mostrándonos todas aquellas reflexiones que se van desarrollando a lo largo de la historia? Es verdad que las mentes de los hombres están divididas en personalidades y puntos de vista diferentes, sin embargo he de admitir que es gracias a todas aquellas sutilezas y “dulces” detalles, que le es posible al lector llegar a conclusiones que desde el inicio son tanteadas de forma secreta ante los ojos de aquellos que nos hemos apoyado en textos anteriores, o en simples cavilaciones que van surgiendo poco a poco con la ayuda de la eterna paciencia por interpretar cada detalle que es planteado por Saramago.

En lo personal invito al lector, ávido de letras y de nuevas ideas que para su formación ha de necesitar todo tipo de introducciones a la literatura y a la filosofía (incluidos el tema de “El Mal” en ellas), a leer este libro que no solo es de deleite para todos aquellos que gustan de las letras, sino también a todos aquellos que en su vida se han visto reflejados en el papel de éste personaje: Caín. Sumidos en un camino que parece no tener sentido y que sin embargo nos llevara a diversos presentes que nos ayudaran a resolver, o por lo menos tratar de comprender, el enigma imposible… ¿Quiénes somos?

lunes, 14 de marzo de 2011

Cuando el tiempo se olvidó de nosotros

Vivir en el sigo XXI es añorar los siglos pasados. Vivir en la juventud indiferente que me abruma cuando miro a la Luna, es el veneno que pudre mi sangre como el cáncer que te come a ti cuando el humo devora tus pulmones. Aún siento en lo más profundo de mis heridas palpitantes y putrefactas tu presencia.

Ayer mi rostro era la Luna, brillante y hermosa, esperanza y sueño. Hoy mi rostro es la amargura, el terror y el rencor, hoy mi rostro es el tatuaje del diablo, hoy mi rostro es el perfecto ejemplo de vino derramado en la entrepierna de una mujer que ha jurado ser virgen y que quien la ha penetrado ha sido su marca en la cara… la que la ha quemado de niña.

En sus ojos se veía la puerta al cielo, ahora se ve el abismo y sus labios susurran “¡Puta!”. Esta es la adolescencia, un canto de cuervos, un rio de sangre, tortura de pasiones, el día más soleado y el terremoto más terrible. Corremos por el camino que tanto se han esmerado en construir para nosotros, pero cuando nos miran nos acusan de ser los culpables de haber confiado en el camino, de haber llorado la perdida de aquellos que tiempo atrás… habían sido nuestra estrella y nuestro Sol.

Como duele la realidad. Sabernos perdidos y soñarnos encontrados… ¿Por quién? Por las rocas que en el camino nos miran y han jugado el papel de darnos consejos que nos llevaran a volvernos como ellas… frías, dependiendo de los rayos del sol para encontrar cierto calor que opaque un poco nuestra perdida y nuestro dolor oculto. Cuanta pena, como duele la realidad y los golpes que ella, día tras día, se esmera en proyectar contra nuestras sombras heridas.

Por fin me decido a correr hacia el abismo. Con todas mis fuerzas corro hacia el acantilado y no espero que nadie me tome en el último momento, solo espero que me dejen caer, que me dejen ser consumida por las violentas olas del mar para no volver a ver más mis tristes lágrimas que arden más que el fuego en las entrañas. Entonces corro, corro lejos y fuerte hasta que mis pies sangran y suplican otra oportunidad… yo no se las doy, estoy harta de ser engañada, usada, maltratada, herida, golpeada… Cierro los ojos y me dejo caer mientras el viento golpea mi rostro con fuerza y, por primera vez en mucho tiempo, me siento libre, en paz, feliz…

Peto entonces, cuando las olas más altas lamian mi rostro invitándome a sumergirme en su ceno, unas alas rajaron mi espalada haciéndome gritar de dolor y obligándome a alzar el vuelo lejos de mi añorada tranquilidad. Son las alas de la esperanza… que al nacer rajan nuestro ser, doblegándonos de dolor y de furia, dándonos la fuerza para derrotar la gravedad, el peso del aire y de las acusaciones que tiran de nuestro cuerpo hacia el vacío. Entonces, mientras esas alas me llevan hacia el mismo sol, es cuando comprendo que no ha llegado aún el momento de caer… aún tengo fuerza para que sea el Sol quien apague mi vida para que me convierta yo en una estrella más a su lado… eternamente.

Antes de que el Sol apague mi vida puedo ver un destello de luz, es hermosa y perfecta y tiene la sombra de todos aquellos sueños que yo creía perdidos y olvidados… esa luz soy yo… he vuelto a la vida después de la caída en picado que es la adolescencia… mi adolescencia.

sábado, 12 de marzo de 2011

Kirtash

Sus imperturbables ojos azules… un hermoso muro de hielo, hostil y fríamente indiferente. Cuando lo miré a los ojos y en ellos vi un cálido hogar para mí, un lugar donde una llama azul ardía con el calor mismo del Sol… ese día besé sus fríos labios y para mi sorpresa estos respondieron a los míos con apasionadas caricias y sensuales mordiscos de un sabor más puro y delicioso que el del pecado.

¡Asesino! ¡Serpiente!

Se que al tocar mis cabellos, todos aquellos violentos recuerdos se esfuman y vez en mí la luz que ilumina tu noche eterna, aquella en la que tiempo atrás te abandonaron a tu suerte mientras el tormento más terrible abrumaba tus pensamientos más inocentes.

¡Desgraciado! ¡Traidor!

Amante de aquella fría Luna que más tarde tendría el poder de volver aquel imperio de hielo que era tu corazón, en una hoguera llena de furia y pasión… Te han encadenado, golpeado, herido, destrozado… “¿Todo por qué? Por un sentimiento…” Encadenado has luchado con el odio más puro, con cada golpe has amado con más fuego, herido has caminado por mares infinitos, y destrozado has aprendido a ver la luz en mi mirada.

¡Mentiroso! ¡Insensible!

Has deshecho las cadenas de tu padre y con ellas te has convertido en un traidor. Te has visto obligado a reprimir dentro de ti a tu maldad y tú sed de su sangre para poder amar a aquella estrella que te besa cada noche clara… Nuestros labios se encuentran una y otra, y otra, y otra vez, escondidos de miradas acusadoras, escondidos de aquellos que te matarían como a un perro por besar los labios de esta estrella que se ha enamorado de tus fríos ojos azules. Traidores… ladrones… cada noche la Luna ilumina nuestra pasión secreta.

¡Frío amante! Consumido por una ardiente pasión.

jueves, 24 de febrero de 2011

AMANTE MÍO

En un río de metáforas te encuentro sentado en una piedra… sumido en la soledad eterna, gritando con tus ojos para perder aquella invisibilidad del mundo hacia tus rasgos de dulce melancolía. Piensas… dentro de tu mente se desata el caos y la Luna llora, pero la gente ve en ti solo un hombre más, otro caminante perdido. Yo en ti veo el universo, de ideas, de sensaciones, imaginando que tu mirada se pierde en mi universo y dentro de él me desnudas, me besas, me amas.

Nos hemos cruzado en el tiempo, en condiciones en las que los ojos fríos, hostiles y acusadores del hombre nos miran por una ventana suspendida en el aire mientras hacemos el amor. Pero eso a mi no me importa, no me importa mientras la Luna sea un lugar habitable solo para nosotros dos, donde el Sol nos ilumine sin llegar a devorarnos.

Durante años te he buscado en los ojos de hombres solitarios y mujeres que miran al universo buscando una estrella en un cielo gris. Por fin te he encontrado, y contigo me he encontrado a mi misma… Me place estar perdida mientras tu seas mi camino. Has conseguido conquistar mis grandes tierras de soledad, aquellos desiertos infinitos donde los hombres tienen cara de perros y el sol es frío como la noche eterna, donde mis ideas son seres de rostro cambiante y las arenas infinitas absorben mis sentimientos llevándolos al vacío. Tu has dado rostro a los hombres-perro, has conseguido que el sol arda dentro de mi, has conseguido que por una vez mis ideas miren al cielo sin temor de que éste borre sus caras para siempre y que aquellas arenas movedizas no conviertan mis días y mis noches en temores inmortales.

Hoy, te imagino solo, sentado en la arena de aquel bello mar, viendo un atardecer que deseas sea infinito pero no es más que un destello de belleza en este mundo olvidado por el hombre. Desearía que en ese momento yo pudiera estar entre tus brazos, compartiendo aquel bello paisaje contigo, siempre. Espero que esto no sea solo un triste sueño, deseo que por una vez el mundo gire con mis gritos y el viento lleve hasta mis labios tu sabor.

Hoy amante mío, no estas solo, pues una mujer a mirado la Luna y en ella ha visto tus ojos, deseando borrar de ellos aquella infinita soledad. Hoy amante mío te besare dentro de mis sueños, suspendida en el universo, con más intensidad de la que he besado jamás. ¡Hoy amante mío quiero que grites! ¡Que te niegues a esa soledad eterna! Hoy… quiero hacer el amor contigo y disfrutar de tu placer y tus fantasías, quiero morder tu cuello, lamer tu cuerpo, llorar y reir a tu lado. Mi cuerpo y mi alma encontrarán la paz cuando pueda dormir a tu lado… amante mío, no estas solo.

sábado, 12 de febrero de 2011

El pianista y el orgásmo

Ayer estaba pensando en crear una historia o un breve escrito sobre un hombre que tocara el piano. Poco después, sumida en ideas eróticas y deseos olvidados, se me ocurrió sumarle a aquella hermosa imagen una mujer… Se escucha en los labios de la gente culta que lo hombres que hacen arte con las manos, son hombres que conocen el arte de amar carnalmente a otro, así que pasó por mi mente el crear una historia erótica-romántica entre un pianista y una mujer, algo que entre notas musicales, relacionara la suavidad de aquellas manos con un cuerpo erógeno y libre. Más tarde me di cuenta que faltaba otro pequeño detalle y era el ambiente: Pensaba en algo silencioso, claro y delicioso, de ahí una copa de vino por ejemplo, o quizá una gran habitación con grandes ventanas que iluminara de forma clara la estancia en donde una pareja hace el amor. Por otro lado, ¿cómo mezclar una pareja haciendo el amor y a un pianista? ¡Bingo! Agregar otro personaje. Primero pensé en otra mujer, pero desistí y decidí colocar a otro hombre. Ya lo tenía: una pareja haciendo el amor mientras un pianista los observa excitado y desesperado, de esta manera la música de aquel hombre adquiriría tal desesperación conforme aumentaba su deseo que terminaría en el colapso cuando, desesperado, rompe el ambiente con un grito… un orgasmo. Nos damos cuenta con esto, de cómo es que dentro del arte de la seducción, existen infinidad de variedades, formas, imágenes en fin… el piano a mi parecer es un instrumento erótico y sensual cuando se sabe tocar de la manera correcta, no me pregunten el por qué.

A todo esto amigos míos, ustedes se preguntaran que tiene que ver con ustedes un pianista y un orgasmo… Amigos míos este es el arte de seducir, ¿Saben ustedes la respuesta? Cuando mis manos se cansaron de escribir y mis ojos lloraban de agotamiento, fui consciente con total claridad de lo que implicaba el hecho de encontrar en un instrumento una fantasía. Más tarde me encontraba yo caminando por las calles de la ciudad de México en busca de una respuesta más clara de la que se formulaba en mi interior. Observando a la gente, como conviven los unos con los otros me di cuenta de lo importante de conocer, adquirir, aprender nuevas formas de seducir.

Por último, en todo este mar de vagas ideas, confusas y poco claras, tropecé con otro personaje dentro de mi historia: Tenía yo al amante, al pianista y a la joven, pero algo seguía faltando. Era yo, al otro lado del río, sentada en una banca pensando. ¡Cuanto trabajo me llevo concluir por fin que lo que faltaba dentro de la historia era el hecho de no poder vivirla! y a gracias a esto comprendí que yo era el piano, el pianista, el amante y la joven, no solo por que yo los hubiese creado, sino porque yo era parte de ellos como ellos de mí… cuando la primera lágrima afloro en el rostro del pianista y la última nota sonó entre sus manos, fuel el momento exacto en el que yo, sumida en mis ideas grite tu nombre al olvido…

domingo, 6 de febrero de 2011

La Pación y el Delicioso Sonido de los Sabores.

¿Que es lo que más te atrae de mi? ¿Mis senos? ¿Mis piernas? ¿O la lengua que recorre lentamente tu pecho desnudo? Quizá sea la mordida en el hombro, suave y deliciosa, aquella delicada mordida que te hizo gemir con fuerza, o quizá sea la caricia en la entre pierna y esa ardiente mirada directa a los ojos, como una bala que se incrusta en lo más profundo de la carne, hirviendo en demostrar su firmeza y su poder. ¿Qué es lo que más te atrae de mí? ¿Mis cabellos que al ritmo de la música acarician de forma sensual tu pecho desnudo? Puede ser que sean mis manos, que hacen que tu piel se erice, se excite, sude… Incluso es posible que sean mis labios, aquellos que han tomado los tuyos y los han besado con fuerza, sin permiso, sin remordimientos, esos labios que te han tomado de sorpresa y te han llevado a un lugar que te era desconocido, un lugar en el que puedes oler los colores y escuchar los sabores. ¿Qué es lo que hace que en cada uno de tus gemidos nocturnos y en cada uno de tus despertares a media noche, desees que la luz de la Luna sean mis manos mientras te desnudas ante ella con la esperanza de que escuche tus gritos y te deje sentir en carne viva el sabor del placer?

Yo se lo que es. Es lo mismo que me asalta a mí, mientras el agua de una regadera fría y deliciosa en una tarde de verano me moja, es lo mismo que me persigue mientras corro lejos de ti, tratando de imaginar que el camino que recorro es cada vez más corto cuando en realidad se extiende hasta el infinito. Entonces es cuando nos rendimos, tratando de huir el uno del otro, y nos damos cuenta de lo mucho que necesitamos la presencia viva de la persona que en nuestros sueños nos abruma sin control, que la necesitamos con urgencia, que necesitamos sus manos, que necesitamos sus gemidos, es cuando nos damos cuenta que no hay para nosotros placer más grande que el de correr, gritar y caer libremente dejándonos llevar por la sensación del aire golpeando nuestro rostro, la sensación del otro haciendo realidad lo que todos han llamado Tabú.

Corre, no te detengas nunca, corre, no dejes que los otros te convenzan de que el placer es lo que destroza a los hombres, confía en mí, en mi mirada seductora, en mi roce provocativo, confía en aquella que ha cruzado la línea, aquella que se dio cuenta de lo que es en realidad el placer. No tengas miedo, no escuches los gritos fastidiosos de la culpa, no hay culpa en esto, solo pación, pación y una deleitosa copa de vino derramándose en el cuerpo de la noche y en su ardiente y blanco rostro.