Tu sombra me atormenta aún cuando hace tiempo que me has abandonado en el olvido. Recuerdo tus bellas palabras, el aroma que me traía el viento cada vez que gritabas a los cielos mi nombre. Ahora no son más que tristes recuerdos. Con cada día que pasaba el dolor se hacía menos intenso, pero la herida se hacía más grande y a nuestros mundos los separaba una distancia insalvable.
Aún recuerdo cuando cruzamos la primera palabra. Aún recuerdo cuando derramamos la primera lágrima, odiando la distancia que nos separaba, amándonos con más intensidad, ferocidad y más dolor que el de cualquier amante.
Esto no es una simple historia que nace de un corazón herido. Es una carta de amor, son palabras de perdón. Nos hicimos mucho daño tiempo atrás, y sin embargo aún suspiro cuando a mi mente acuden, atormentados por la angustia, recuerdos tuyos y de tus elegantes palabras, aún derramo delicadas lagrimas al recordar tu nombre y el sentimiento que se perdió en el tiempo.
Sueño que algún día te veré caminar entre la gente, tu largo cabello negro ondulándose con el viento, tu delicado aroma acudiendo a mí como si mi cuerpo lo llamara con ansia. Pero eso jamás sucederá, porque vives lejos de mí, y aunque te tuviera a mi lado no sabrías quien soy, no recordarías el pasado porque tiempo atrás me dijiste que me amabas y era tal tu dolor que preferías borrar mi rostro de tu mente y tus deseos más ardientes.
Hoy me arrepiento con toda mi alma el haberte dicho adiós aunque en el fondo se que era lo mejor. Pero… ¿Qué sabe el corazón de buenas decisiones? El corazón es ciego, y solo obedece aquello que desea, aunque después termine apaleado por la furia del rechazo o de un amor tan intenso… como imposible.
Se que fui yo quien rechace tus disculpas, pero me sentía herida por algo que ahora se que fue absurdo… me pediste perdón y yo te entregué una furia que no merecías a pesar de todo. Ahora se que todo fue un error, estas palabras y las del pasado, nunca debieron existir. No se si algún día nos volveremos a encontrar, no se si nos lograremos perdonar, no se si lograremos olvidar, no se si… al otro lado del mundo, tus labios aún susurran mi nombre entre sueños, los más hermosos, los más anhelantes, los más perfectos. Pero si sé, que el día en que el cielo se parta en pedazos, gritare tu nombre, aceptare tus disculpas aunque sea el ultimo momento, deseando que tu también aceptes las mías, y cuando el mundo se colapse, haciendo caso omiso a tu rechazo, me refugiare en tus labios y llorare hasta la muerte por la perdida de mi cuervo negro, aquel que lleno mis días de amargos sentimientos, pero, también, aquel que dio luz a mi vida con la intensidad de mil soles, como ningún hombre había logrado jamás.
Aún te amo, mi cuervo negro, aún te espero, aún te anhelo, aún lloro tu perdida y grito tu nombre en las noches de soledad absoluta. ¿Cuándo volveré a sentir aquella cálida sensación que los demás llaman… amor? ¿Cuándo volveré a tener entre mis manos tu rostro, cuándo podré besar tus labios aunque sea en un último adiós? Algún día, mi amado cuervo, volare lejos, y como una hermosa lechuza, cantaré para ti hasta que el amanecer apremie mi partida para no volver más… Te amo.
Para: Burying Angst (Philip) Mi cuervo negro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario