Frases y Versos Malditos

"Un libro que es leído una vez,es un libro que no ha sido leído."

Julieta Zárate Solís

martes, 23 de agosto de 2011

EL AMANTE

Si es verdad que como dices, solo amante conoces ser, entonces besa mis labios sin miedo, pues lo que busco en los tuyos no es más que placer, aquel descanso del mundo y sus caminos, aquel pequeño regalo para dos que saben demasiado de la vida. Si es verdad que como dices, solo ese alguien te limita, olvídate de él, el recordarlo es asunto mío nada más. Si es verdad que entre la gente has de ser una sombra diferente, para mi eres esa sombra que escogería entre las otras para el orgasmo entre dos mundos. Si es verdad, entonces se mi amante.

Si es verdad que somos almas viejas en cuerpos jóvenes entonces ¿por qué no explotar esa deseo que nos llevó a perder la cabeza aunque fuera solo por un momento? pues si es verdad lo que dices, entonces tu más que nadie has de entender que el deseo baila entre la gente sin temor, tu más que nadie has de entender que entre amantes no existe ni el pasado ni el futuro, solo un presente abrazador que consume dos cuerpos en el calor de un inexplorado sentimiento de placer.

Ahora bien, que si la duda te devora, entonces no vuelvas nunca, pues entre amantes no hay razón de ser, y solo existe la urgencia de explotar. Si te devora el miedo no vuelvas conmigo, pues en los andares del cuerpo no existe tal concepto. Si te devora la razón, pierdes el tiempo, pues habría que buscar una para algo que no la tiene.

Así que, tu has de decidir. ¿Por qué tú? Por que yo ya lo disidí. Te ofrezco este placer, te ofrezco el dejar de ser esa sombra entre otras para convertirte en el amante, en lo prohibido, en el placer. Te ofrezco perder el juicio y dejar que por una vez el cuerpo domine la razón. Ambos buscamos lo mismo, ambos lo hemos encontrado.

¿Donde esta el conflicto que tanto te has esmerado en encontrar? No existe, no lo veo… ¿Tú si? Pierdes el tiempo en todo caso. No lo hay, así que ¿por qué no perder un poco la cabeza?

jueves, 11 de agosto de 2011

A Tu Lado Sé

Devastada por la indiferencia de aquellos rostros sin nombre. Aterrada ante la idea de que jamás iba a encontrar una respuesta… te encontré a ti. Recuerdo que mi mente estaba abrumada de preguntas sin respuesta, de ideas sin camino y de metáforas sin dueño. Entonces llegaste tú, y con tu luminosa presencia iluminaste los caminos que yo creía jamás iba a encontrar, te convertiste no solo en el dueño de mis metáforas sino en la metáfora más hermosa, pero lo más importante es que te convertiste en la respuesta a las preguntas que yo creía que no tenían ningún sentido. Me di cuenta en ese momento de que en este mundo de seres indiferentes y sin nombre, en el que yo creía que no tenía sentido alguno el vivir, si había una poderosa razón de seguir luchando. Esa razón eres tú, esa luz que sigo y que ilumina mi camino, pero que al mismo tiempo me invita a convertirme en otra luz que la acompañe.

Recuerdo que soñaba con un hombre, recuerdo que soñaba con un momento y una esperanza. Ahora sigo soñando, pero en mi sueño camino tomada de tu mano, escuchando aquellas maravillas que dices al hablar, sintiendo en cada fibra de mi ser el deseo de besarte y seguir amándote más y más. En mi sueño no hay barreras, tiempo, recuerdos de un pasado lejano y doloroso, ni palabras sin significado.

“Te Amo” Se ha convertido en la palabra del presente cuando antes era la palabra soñada. Pero ahora, en el presente, esta palabra (que aunque hermosa) significa poco comparada con el torrente de sensaciones, sentimientos y deseos que se agrupan entorno a ese hombre de hermosos ojos, hermosas ideas.

Después de esto ¿Acaso importan todas esas tardes de lágrimas solitarias? ¿Acaso importan esos pétalos marchitos de rosas que se dieron sin desearlo? ¿Acaso importan esas palabras que a pesar de estar bañadas en dolor, se olvidan al lado de la persona amada? Es verdad que el pasado nos sigue sin fin, que nos aborda en las noches tristes haciéndonos sufrir. Pero también es verdad que a tu lado sé que el pasado ha sido solo un montón de piedrillas en el zapato, a tu lado sé que por las noches estaré segura entre tus brazos… A tu lado sé que quiero seguir, amar, y vivir.

A tu lado sé que estoy viva, a tu lado se lo que es… lo que se siente… poder volver a amar.

Juliette

“El cielo es un pedazo de Tierra a tu lado…” Sin más.

Caballo Blanco

Algunos dicen que es blanco. Otros dicen que esta hecho de luz. Muchos otros no lo ven, y si lo ven no lo dirán nunca. Yo sé que cuando alguien dice que lo ha visto, no es una invención. Escucho sus palabras y me pierdo en las historias que cuentan aquellos que tienen la marca en la mirada de haberlo visto y amado aunque fuese solo por un momento en el que el tiempo se detiene y la vida parece no tener fin.

Solo puede verse por un momento, cuando quieres mirarlo bien ya ha desaparecido dentro de las multitudes que chocan unas contra otras, gritando sin mover los labios, que desean ser escuchadas. De pronto, mientras caminas deseando que todo eso solo sea una pesadilla, lo vez… a veces caminando en medio de la gente sin dirección aparente, a veces galopando entre los automóviles, tratando de desafiar al viento, corriendo siempre en dirección contraria.

Es hermoso. Blanco como un rallo de luna, delicado como una escultura de cristal, rápido como el recuerdo, luminoso como la esperanza, como el sueño… Recuerdo que la primera vez que lo vi yo caminaba sin rumbo por las calles, esperando ver en los rostros de la gente que golpeaba mis hombros, un rastro de inocencia, un atisbo de interés. Recuerdo que las lágrimas comenzaron a correr por mi rostro volviendo borroso mi entorno, casi como si trataran de curarme de la terrible e impactante imagen de esos rostros indiferentes.

Entonces, mientras miraba un punto en el espacio, parado entre la multitud que trataba de empujarme, lo vi. Fue a penas un momento, pero jamás lo lograré olvidar. Bello corría entre la gente, salvaje gritaba y la melodía de su grito llegó a mis oídos como el canto de una sirena para un marinero perdido. Me miró y se detuvo frente a mi mientras la gente seguía caminando sin apenas percatarse de su presencia. Alargué una mano para rosar su esbelto cuello perfecto y al tocarlo sentí que mi cuerpo se convulsionaba en un orgasmo de paz y felicidad. Seguía llorando y entre mi vista distorsionada por las lagrimas, pude ver sus ojos con claridad, tan llenos de luz, tan llenos de esperanza y amor.

Cuentan las leyendas que en momentos de guerra y triste devastación, ha habido gente que ha visto correr a un caballo blanco entre los campos destrozados por la guerra. Incluso en el combate mismo, guerreros y soldados han afirmado haber visto alguna vez aquel rayo de luna que corría en busca de aquello que pocas veces es encontrado en los rostros de aquellos que han perdido la esperanza. Se dice también que cuando el mundo se caiga a pedazos podremos recordar al caballo blanco que galopara en el horizonte, indómito y puro, perfecto y bello. Con él, la esperanza no morirá en este mundo… Con él, los que podemos verlo, podremos seguir su camino y correr junto con él, soñando que este mundo aún no esta roto, soñando con él que aún tenemos esperanza, que aún podemos detenernos en medio de la calle mientras la gente golpea nuestros hombros, mirar al cielo y decir: “…Estoy vivo…”

Juliette

“Dentro de ti hay mucho más de lo que tú conoces”

Laura Gallego.

martes, 9 de agosto de 2011

El Vagón: YO AQUÍ ME QUEDO

El Vagón: YO AQUÍ ME QUEDO: " Y bien, yo aquí me quedo a la mitad del camino. Al pan pan y al vino vino, que amar no entiendo ni puedo ni ser poeta es mi sino." Profesor Armando Moncada Sánchez.

domingo, 10 de julio de 2011

CUANDO FUIMOS NIÑOS

-¡LO JURO! ¡YO LO VI VOLAR!- Nadie me creía, y nadie lo haría porque en el fondo sabían que era verdad, que podía volar, pero no querían verlo, no querían saber- ¡Por favor! ¡Tienen que mirarlo! Es tan hermoso...- Una mujer se detuvo y me miro extrañada, miro mi dedo señalando el cielo pero no se atrevió a ver lo que con él señalaba, se limitó a murmurar unas palabras entre dientes y negar con la cabeza mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Después siguió caminando.

-¿Cuanto tiempo tendremos que esperar a que estas personas quieran verlo?- Pregunto mi acompañante, una mujer hermosa pero siempre con rostro de piedra.

-El tiempo que sea necesario, tenemos que hacer que por lo menos uno logre verlo, que por lo menos uno logre escucharnos y entienda las palabras que salen de nuestros labios

-No lo harán nunca y lo sabes.

-¡NO ES VERDAD! Tiene que haber alguien... alguien que pueda hacerlo.

Pero mientras las horas transcurrían me di cuenta de que posiblemente ese alguien no existía, ese alguien estaba muy lejos o simplemente no vivía en este mundo tan vacío y transitado por personas grises que caminaban sin ver apenas el mundo que los rodeaba.

-No mal gastes tu tiempo, jamás lo conseguirán- estas fueron las últimas palabras de mi acompañante antes de retirarse en silencio a un lugar que solo ella conocía. Me dejo solo.

En la soledad de aquella calle tan transitada por personas que no podía considerar una verdadera compañía, me quede pensando en todas esas cosas que torturaban mi mente mientras él volaba sobre mi cabeza, libre y feliz...

Entonces se hizo la luz en mi mente y encontré la clave de todo ese gran dilema. Vi que una mujer se aproximaba lentamente por la calle, era muy similar a la que horas antes había dicho algunas palabras inalcanzables para mis oídos. La tome del rostro mientras veía como acudía rápidamente a su rostro el pánico y la necesidad de gritar. Era bella, muy bella, quizá no tan hermosa como mi acompañante llena de luz, pero pronto lo sería. Mire sus ojos grises, llenos de pánico. Entonces la besé y en cuanto mis labios tocaron los suyos el pánico desapareció, dejo de intentar apartarse de mí y poco a poco fue despertando. Lentamente, con miedo, fue rodeando mi cuello con sus brazos hasta que por fin su cuerpo y el mío se unieron en aquel beso curativo.

Cuando nos separamos y abrazados nos miramos a los ojos, ella sonrió y por fin pude escuchar sus palabras:

-Gracias- dijo con una dulce y delicada voz mientras los demás a nuestro alrededor nos gritaban sin que nosotros pudiéramos escucharlos, como si su voz no tuviera volumen o como si nuestros oídos no fueran capaces de percibir todo aquel doloroso ruido de confusión e indiferencia.

Entonces, después de decir eso, miro el cielo y pudo verlo. "Ahora entiendo" dijeron sus ojos cuando la luz la ilumino por completo y pudo ver al ser que volaba libre de las ataduras de la vida y la humanidad. Esas alas tan bellas, tan perfectas, ese ser tan hermoso y poderoso, aquella creatura indomable en la que pronto nos convertiríamos ella y yo, solo faltaba un ultimo detalle.

-Antes de partir debes decirme una cosa- le susurré al oído mientras ella seguía mirando el cielo fascinada, con una hermosa sonrisa iluminando su rostro.

-¿Qué debo decirte para poder ser completamente libre?- pregunto ella.

-Debes decirme que es lo que te ataba al mundo en el que caminabas sin poder escuchar nuestros seductores susurros- En ese momento me miro y la sonrisa desapareció de su rostro mientras poco a poco, la luz que había encontrado desaparecía de sus ojos- ¡¿QUÉ SUCEDE?!- Pregunté apanicado.

-Sucede que le has recordado que no puede ser libre… no aún- dijo mi acompañante, aquella hermosa mujer que creía ya se había ido muy lejos de aquel triste lugar de sueños inalcanzables.

-No entiendo nada- dije por fin cuando deje de escuchar nuevamente la voz de la que pretendía que fuera mi amada.

-Es muy fácil de comprender- dijo ella- le has mostrado la libertad, sabe que puede hablar con nosotros de vez en cuando, entendernos e incluso amarnos, pero también sabe que el sueño de volar no dura para siempre, no puede alcanzarlo a él- hizo un gesto con la mano apuntando delicadamente a la bella creatura que volaba lentamente por los aires- ni a todos los que lograron de una forma u otra ocupar un lugar en el aire, volando junto a todos ellos que han perdido el juicio. Ha perdido su luz porque le has recordado que teme ser libre, que prefiere ser muda una vez más antes que perderse en la inmensidad de lo desconocido para ella y sus ansias de volar.

-Pero... ¿Eso quiere decir que entonces nosotros tampoco podremos alcanzarlo y tarde o temprano regresaremos a ser como ellos?- dije señalando a la mujer que minutos antes había besado y que ahora me hablaba con el rostro bañado en lágrimas sin que yo pudiera escuchar el sonido de su voz.

-No, nosotros no, porque a nosotros ya no nos ata nada al mundo.

-¿Entonces por que no nos convertimos en uno de ellos?- pregunte señalando ahora al ser que volaba riendo y mirándonos a todos de vez en cuando como si se burlara de nuestra confusión.

-Porque lo que nos ata ahora no es una razón lógica, es simplemente el temor, la culpa y la añoranza de lo cotidiano.

-Pero yo estoy cansado de todo eso, quiero volar...

-Entonces no preguntes, las preguntas solo demuestran que aún no estas preparado.

Enfadado con ella y con el mundo deseé con todas mis fuerzas poder alejarme de todo eso y volar junto al ser que reía sin parar por los aires.

-No basta con desearlo, tienes que lograrlo- dijo mi acompañante.

Entonces me di cuenta de que aún no estaba listo, de que en efecto tenía miedo, sentía culpa y no quería perder lo que era mi costumbre: seducir a los otros para que acabaran en el mismo lugar en el que ahora me encontraba, sin saber que debía hacer ahora o que es lo que tenía que saber.

-Ahora lo sabes- dijo mi acompañante cuando leyó en mi rostro mis pensamientos- Ahora entiendes el porqué y podrás estar listo para entender que aquel que vuela por los aires y ellos, que no entienden nuestras palabras o son sordos a ellas, no son tan diferentes entre si, no se trata más que de gente desesperada por encontrar una respuesta y la encuentran a su modo, aunque no sea la correcta.

-¿Entonces no existe la libertad?

-No… No existe.

-¿Pero entonces por qué creemos en ella?

-Porque dentro de nuestra cárcel necesitamos imaginarnos libres, sabernos en un lugar seguro donde podremos seguir este falso baile sin temor a caer por el balcón en medio de un paso mal dado... necesitamos sentirnos libres aún cuando no lo somos...

Sus palabras se fueron apagando poco a poco hasta que ya no pude escucharlas y solo podía ver sus labios moverse en una danza incompresible. El humo, las voces, la mujer que lloraba frente a mi, el ruido de los coches, la gente gritando por todos lados, todo eso fue invadiendo mi mente y mis oídos, impidiendo que pensara con claridad. Había vuelto al caótico mundo que conocía como a la palma de mi mano. Poco a poco fui olvidando mis deseos de ser libre, me aleje caminando, sin prisa, dejando que la mujer bañada en lagrimas se fuera ahora enfurecida ante mi indiferencia. ¿Quién era? ¿Qué hacía en aquella calle? ¿De qué hablaba minutos antes y con quién? No lo sabía, no lo recordaba.

Entonces al doblar una esquina vi una parpadeante luz que provenía de las ventanas de uno de los edificios. Mire hacia arriba y me encontré con el rostro de un niño que jugaba ajeno a los conflictos del mundo, casi como si él también fuera sordo a ellos.

“Sí somos libres” pensé “Solo que hemos olvidado el momento en el que lo fuimos, cuando no vivíamos en una ilusión de libertad, cuando no conocíamos el miedo, el rencor, la culpa o la añoranza de lo cotidiano, ese momento en el que nos bastaba jugar un poco y olvidar. Fuimos libres cuando fuimos niños. Lo que nos hace falta para poder reír como aquel que volaba por los aires es recordar lo que en nuestros sueños y jugos infantiles… nos hacía volar sin que temiéramos la caída...”

viernes, 1 de julio de 2011

Tears In Rain (Blade Runner)



"Las inconmensurables posibilidades de lo maravilloso: la máquina que no solo piensa, que no le basta con tener consciencia; sino que hace de su existir el gozo más profundo de lo estético hasta el extremo de lo sagrado" Mauricio Zárate Parra, Artista Visual.


"En un mundo devastado por la guerra, lleno de restos tecnológicos y bloques de apartamentos vacíos, Rick Deckard es un cazador mercenario, un cazarrecompensas, cuya tarea consiste en retirar de la circulación a los androides rebeldes. Sin embargo, los Nexus-6 son androides con características muy especiales, casi humanas, y no va a ser tarea fácil identificarlos.
Blade Runner (o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?) es sin duda una de las mejores obras y la más leída de Philip K. Dick y uno de los puntos de referencia ineludibles de todo el cyberpunk posterior. Alucinante pesadilla tecnológica, intensa novela de aventuras, su modo de plantear la existencia de una muy fina línea que delimita lo natural de lo artificial fue también la base de uno de los grandes hitos en la historia del cine en manos de Ridley Scott.
Todo un clásico de la literatura de ciencia ficción, que a su vez dio vida a una película clásica."

Ésta obra de arte, como ya es mencionado anteriormente, dio origen a muchos aspectos del pensamiento sobre la existencia humana y su relación con lo "artificial", que termina convirtiéndose en el punto clave que determina a la verdadera humanidad en un mundo consumido por la radioactividad.

¿Quiénes somos y por qué somos? ¿Qué es lo que en verdad nos convierte en estos seres que presumen de control, aún sin saber que la realidad se encuentra a años luz de que podamos alcanzarla? Todas estas preguntas han de tener una respuesta dentro de las páginas de este libro, o las poéticas escenas de esta película que, además del tema tratado en ella, nos muestra el verdadero avance tecnológico de la sociedad de los años 80's en una visión futurista del mundo.

lunes, 20 de junio de 2011

En Una Noche Como Esta

Veo a esos hermosos gigantes llamados árboles, agitados por este viento frío y un tanto violento. Sus hojas hacen, al golpearse, un ruido aterrador y hermoso al mismo tiempo. Los truenos suenan amenazadores y el cielo tiene una ligera tonalidad violácea, en parte por la noche que se acerca prometiendo momentos de paz después de un día tan agitado. Ahora me encuentro en la oscuridad de mi habitación mientras escribo estas palabras, sentada en mi cama desarreglada y escuchando una música etérea que parece alejarme del mundo y mojarme con sus delicados sonidos.

Es entonces cuando pienso en ti, en un anochecer como este me abrumas con tu no-presencia. Ahora has de estar ocupado, enfrentándote a esos rostros exigentes y en ocasiones mal agradecidos. Te imagino cansado, con deseos de estar a mi lado en un lugar de estar a merced de las luces parpadeantes y la gente alborotada. Imagino que mientras escribo y pienso en ti tu sientes mis palabras y en medio del caos y el cansancio sonríes delicadamente y tu corazón es invadido por una tranquilidad inusual.

Pienso en la tarde que hemos pasado hoy, en lo maravilloso de tus palabras y las sensaciones que provocas en mí cuando me revelas desde el más mínimo descubrimiento hasta el más bello y poderoso de tus sentimientos. Recuerdo el aroma de tu piel, el sabor de tus labios y el increíble poder de tu mirada, tímida en ocasiones, pero valiente después de todo. Quizá no lo sabes, puede ser que no te hallas dado cuenta, pero debo decirte que tus ojos están llenos de luz, una luz hermosa y cálida que me permite imaginar tus brazos rodeándome en noches como esta.

Ahora el cielo ha adquirido una tonalidad totalmente obscura, sin embargo aún percibo las sombras de los imponentes árboles agitándose más y más violentamente cada vez. Aún no llueve, pero algo en el ambiente me dice que no tardan en caer del cielo aquellas hermosas gotitas de agua que poéticamente suelen llamarse lágrimas de cielo, o al menos eso escuche alguna vez de algún pájaro que volaba muy cerca de mí.

Te extraño. Me cuesta trabajo describir con palabras la sensación tan atormentadora que siento cuando no puedo besarte o esconderme del mundo entre tus brazos. No son celos: esa amenazante necesidad obsesiva de saber que estas haciendo o sintiendo a cada momento. Simplemente es una sensación de compañía, de calidez cuando veo tus ojos y en ellos veo cariño y comprensión. Es aquella cálida necesidad de tus palabras y tus cariños, de saber que en este mundo aún existen hombres maravillosos y únicos. De saber que no todos son un envase de perfume sin aroma que disfrutar. Te extraño... deseo estar entre tus brazos y cerrar los ojos para no volver a ver a este cruel mundo mientras que con tus manos puedes mostrarme millones de otras cosas maravillosas de un universo que solo tú puedes ver y que con tu ayuda yo también podré hacerlo algún día.

Te quiero. No puedo decirte cuanto ni como porque el cariño no tiene clasificación, ni limites, ni formas. Te quiero... Con el más puro, divertido e inesperado de los sentimientos.

Aún no llueve y estoy empezando a pensar que no lloverá. El viento se ha calmado un poco y ahora los árboles se mecen con suavidad, como si estuvieran siendo seducidos por las delicadas manos de una hermosa mujer. Sigo pensando en ti y creo que lo haré toda la noche. Queriéndote más, añorándote más, deseándote más, pensándote más...

Ahora deberé guardarle delicadamente en el más cálido de los lugares de mi corazón para poder continuar con las labores de la noche, porque si no lo hago, aquella terrible necesidad de tu presencia cálida y luminosa me hará enloquecer y perderé todo sentido de razón. Quizá no duerma esta noche, mis ojos se niegan a cerrarse porque no están cansados y la noche es tan hermosa, tan caótica y bella que temen perderse tal espectáculo.

He aquí un beso, con todas estas palabras. Imagina que cuando las lees es tan solo uno de mis besos, un beso pasional, cariñoso, cálido, reflexivo, hermoso... He aquí pues, un beso y un cálido abrazo que mando con el viento para que te de las fuerzas para no caer, abrumado por las luces, la gente, el ruido y el desorden.

He aquí mi noche y los sueños que me abruman cada vez que en la soledad visitas la puerta de mi mente con una sonrisa hermosa en el rostro. El único problema es que a partir de este momento ya no podre describirte nada con palabras, pues ni la metáfora más hermosa podría describir las sensaciones que se desatan sin control cuando doy rienda suelta a este sentimiento que creía no volvería a sentir jamás.

Así que lo único que puedo decirte con la más sincera de mis sonrisas antes de este placer de sentirte a mi lado es... Bonne Nuitt.

PARA: Luis Calderón

(Lunes 20 por la noche)