Frases y Versos Malditos

"Un libro que es leído una vez,es un libro que no ha sido leído."

Julieta Zárate Solís

miércoles, 20 de octubre de 2010

DEL DOLOR

Dentro de todo esto, miro tus ojos anegados en lágrimas infinitas. Temo que olvides todas aquellas cosas que en ti he sembrado. No, esto no es un relato de amor, es una historia de vida, las palabras que cualquier poeta anhela decir pero han quedado dentro de un poso vacío, frío, mientras los árboles se caen a pedazos y el cielo se parte sin aviso.

Así, corro deseando que todo esto termine, una tortura interminable y un dolor inexplicable. Así, corro a refugiarme en los brazos de aquel que no tiene rostro, que en mis fantasías es hermoso, y en mis poemas es metáfora. No te encuentro, no me encuentro a mi misma, corriendo perdida diciendo palabras sin sentido e imaginando que el suelo bajo mis pies no se desmorona, se pierde en el olvido.

Cordura, mi amada cordura, me has abandonado desnuda en medio de una tormenta, ahora no se quien es la que en el espejo se refleja, no se si los espejos mienten y aquella mujer es solo lo que yo quiero ver, pero en realidad soy un ser amorfo, sin rostro, vacío… una botella de perfume sin aroma que disfrutar.

De pronto las palabras regresan, todo ha terminado, se ha calmado la tormenta y las lágrimas han dejado de caer… Este es el momento en el que la reflexión entra ha decir su dialogo como un personaje en una gran obra de teatro. ¿Qué tan duro es en realidad el dolor? ¿Es verdad que el dolor llega a destrozarnos, inutilizarnos, matarnos? “Creo yo” dice la reflexión “Que el dolor es un sentimiento que así como el amor, debe ser respetado y sobre todo debe disfrutarse, pues es gracias a este mismo que podemos amar, vivir, pensar, y juzgar. El dolor, cuando se sufre, debe sufrirse bien y disfrutarse. Debemos sentarnos en una roca fría que no escupa palabras incoherentes, y pensar en cual es la causa y cual pude ser el fin de nuestra pena. Y sobre todo, no debemos olvidar pensar si de verdad vale nuestro tiempo llorar por lo que nos abruma en ese instante, porque quizá lo que debemos hacer es cerrar los ojos con fuerza y reírnos como un enfermo de nosotros mismos”

Se cierra el telón, abres los ojos, miras que todo ahora es tan tranquilo, ya no corres en busca de ti mismo, ya no deseas estar en los brazos de un ser sin rostro, ya no piensas que la cordura te ha abandonado y lo que has enseñado se ha olvidado, ahora solo miras el paisaje que se abre ante ti. Sonríes… sigues viviendo, a la espera de una nueva pena que disfrutar, a la espera de una nueva enseñanza, un nuevo golpe, pero ahora la esperas con tranquilidad, sentado en una roca fría y no con temor en la copa de un árbol viejo y marchito.

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