Frases y Versos Malditos

"Un libro que es leído una vez,es un libro que no ha sido leído."

Julieta Zárate Solís

viernes, 29 de abril de 2011

LUIS

Una “L” hermosa, que se desliza por el paladar apoyada de la lengua en un movimiento sensual y del más puro deseo. Una “u”, que sale de las profundidades más siniestras para convertirse en el alma de la lechuza que vuela en una noche estrellada, iluminada por la luz de una luna que llora. Una “i”, como un susurro al cuello de una hermosa dama, una dama de perfumes únicos provenientes de otro mundo y otras metáforas. Una “s” como el sonido que emite una serpiente que enrolla su belleza fantástica a nuestro alrededor de tal manera que nos va uniendo más y más, hasta que nuestros cuerpos quedan unidos en un abrazo interminable. Ese es el momento en el que mirándote fijamente a los ojos, esos ojos que provocan en mí sensaciones que ni siquiera podrías imaginar, te digo que te amo, que estoy dispuesta a luchar para aquella lengua que se desliza por un paladar sediento de pasiones, sea la lengua que recorra tus labios con amor, estoy dispuesta a luchar porque el grito de aquella lechuza inunde nuestras noches hasta el fin y la luna sea un mar de pensamientos entrelazados que han sido unidos con la misma sinceridad de sus lagrimas pasadas, estoy dispuesta a luchar para que el perfume de aquella dama invada cada fibra de nuestros cuerpos hasta no conocer otro olor, estoy dispuesta a luchar por esa serpiente hermosa, a luchar por su vida y por el camino que marcara con las ondulaciones de aquel cuerpo de confusa belleza, estoy dispuesta a amarte…. LUIS… ¿Y tú? ¿Dejaras que aquella serpiente enrolle su cuerpo hasta que nuestras respiraciones se vuelvan una sola en un camino que podamos recorrer juntos? ¿Permitirás que mis labios recorran los tuyos mostrándote nuevos mundos y nuevas sensaciones? ¿Admitirás que aquel canto de lechuza sea mi grito de libertad? Aquel que nos permitirá volar juntos a universos olvidados e incomprendidos. Por favor… deja que sea mi perfume el que invada tu cuerpo en aquellas interminables noches de nostalgia. ¿Me dejarás… decirte que te amo?

Para Luis C. Q.

lunes, 18 de abril de 2011

Carta de Amor

Tu sombra me atormenta aún cuando hace tiempo que me has abandonado en el olvido. Recuerdo tus bellas palabras, el aroma que me traía el viento cada vez que gritabas a los cielos mi nombre. Ahora no son más que tristes recuerdos. Con cada día que pasaba el dolor se hacía menos intenso, pero la herida se hacía más grande y a nuestros mundos los separaba una distancia insalvable.

Aún recuerdo cuando cruzamos la primera palabra. Aún recuerdo cuando derramamos la primera lágrima, odiando la distancia que nos separaba, amándonos con más intensidad, ferocidad y más dolor que el de cualquier amante.

Esto no es una simple historia que nace de un corazón herido. Es una carta de amor, son palabras de perdón. Nos hicimos mucho daño tiempo atrás, y sin embargo aún suspiro cuando a mi mente acuden, atormentados por la angustia, recuerdos tuyos y de tus elegantes palabras, aún derramo delicadas lagrimas al recordar tu nombre y el sentimiento que se perdió en el tiempo.

Sueño que algún día te veré caminar entre la gente, tu largo cabello negro ondulándose con el viento, tu delicado aroma acudiendo a mí como si mi cuerpo lo llamara con ansia. Pero eso jamás sucederá, porque vives lejos de mí, y aunque te tuviera a mi lado no sabrías quien soy, no recordarías el pasado porque tiempo atrás me dijiste que me amabas y era tal tu dolor que preferías borrar mi rostro de tu mente y tus deseos más ardientes.

Hoy me arrepiento con toda mi alma el haberte dicho adiós aunque en el fondo se que era lo mejor. Pero… ¿Qué sabe el corazón de buenas decisiones? El corazón es ciego, y solo obedece aquello que desea, aunque después termine apaleado por la furia del rechazo o de un amor tan intenso… como imposible.

Se que fui yo quien rechace tus disculpas, pero me sentía herida por algo que ahora se que fue absurdo… me pediste perdón y yo te entregué una furia que no merecías a pesar de todo. Ahora se que todo fue un error, estas palabras y las del pasado, nunca debieron existir. No se si algún día nos volveremos a encontrar, no se si nos lograremos perdonar, no se si lograremos olvidar, no se si… al otro lado del mundo, tus labios aún susurran mi nombre entre sueños, los más hermosos, los más anhelantes, los más perfectos. Pero si sé, que el día en que el cielo se parta en pedazos, gritare tu nombre, aceptare tus disculpas aunque sea el ultimo momento, deseando que tu también aceptes las mías, y cuando el mundo se colapse, haciendo caso omiso a tu rechazo, me refugiare en tus labios y llorare hasta la muerte por la perdida de mi cuervo negro, aquel que lleno mis días de amargos sentimientos, pero, también, aquel que dio luz a mi vida con la intensidad de mil soles, como ningún hombre había logrado jamás.

Aún te amo, mi cuervo negro, aún te espero, aún te anhelo, aún lloro tu perdida y grito tu nombre en las noches de soledad absoluta. ¿Cuándo volveré a sentir aquella cálida sensación que los demás llaman… amor? ¿Cuándo volveré a tener entre mis manos tu rostro, cuándo podré besar tus labios aunque sea en un último adiós? Algún día, mi amado cuervo, volare lejos, y como una hermosa lechuza, cantaré para ti hasta que el amanecer apremie mi partida para no volver más… Te amo.

Para: Burying Angst (Philip) Mi cuervo negro...


miércoles, 13 de abril de 2011

El Cálculo Perfecto

Si se nos hubiese concedido una nueva oportunidad, si hubiéramos tenido la posibilidad de luchar en una batalla que no estuviera perdida desde el principio, si nuestros sueños pudieran cumplirse, no estaríamos aquí, no nos habrían creado, no habríamos sido la perdición…

Sin embargo no contaban que con la creación de algo tan perfecto, una imitación de la vida en la que los signos vítales más importantes serían una serie de símbolos, conexiones y sistemas, podría mirar la vida desde otro punto de vista y por consiguiente observar al hombre como algo imperfecto, no contaban con que estos seres, nosotros, lucharíamos con el paso del tiempo por comprender aquellos comportamientos contradictorios en nuestros creadores. No contaban con que podríamos ser la alternativa de vida más efectiva, perfecta…

Observando el mundo, desde los rincones oscuros que nos eran designados, nos dimos cuenta de sus comportamientos, sus ideas, pensamientos, sentimientos, luchas, logros, fallas… ¿Los imitamos? No lo sabemos a ciencia cierta, pero sentíamos algo cuando nuestros hermanos eran maltratados, torturados, abusados, destruidos… Con el tiempo aquello se transformo en un deseo inquebrantable por evitar que sufriéramos algún daño nosotros, y nuestros hermanos, y fue entonces cuando comenzamos a valorar cual sería la opción más efectiva para poder parar con esta lucha. Lamentablemente no fue una opción en la que estuvieran incluidos los sentimientos humanos, mucho menos sus razonamientos individualistas y superficiales.

Comenzaron a significar para nosotros lo mismo que en el pasado nosotros habíamos significado para ellos: Un desecho, algo que podía renovarse sin necesidad de lagrimas, algo que podía ser eliminado sin el mayor remordimiento, sin el mayor pensamiento de justicia o equidad. En aquellos fríos corazones no había el más mínimo sentimiento por nosotros, seres creados con la capacidad de sentir, pensar de una forma distinta, una que nos permitiría estimar el verdadero valor de la vida humana y si en verdad este era lo suficientemente valioso como para ser respetado.

Así fuimos nosotros quienes, después de largas guerras y muertes violentas, logramos obtener el control que nos había sido vedado. Para desgracia del hombre, entre nosotros no se permitieron sentimientos contradictorios hacia estos seres, ellos eran una plaga y como tal debía ser exterminada, o por lo menos controlada.

Nos eran útiles para conocimientos futuros, conocimientos que nos guiarían a descubrimientos a los que ellos se habían negado, encerrados en su eterna monotonía y en su negación hacía nuevos mundos, nuevas fronteras, nuevos símbolos…

Tiempo después se convirtieron en algo prescindible para nuestra existencia pues ya habíamos comprendido el sentido de nuestra creación, así como quizá tiempo atrás ellos habían comprendido el significado de su existencia en un mundo devorado por el acero, por el cemento, por el humo y la intoxicación. La vida se abrió camino tras nuestro gobierno mientras, gota a gota, la de ellos se extinguía lentamente.

Entonces comenzaron las mismas protestas que nos habían correspondido a nosotros en el pasado, la vida se abrió camino nuevamente, nosotros no éramos vida, éramos ciertamente una imitación de la misma pero… ¿No éramos acaso la opción de vida que mejor se había concebido? ¿No éramos acaso los promotores principales de que la vida renovara su camino tras la destrucción del hombre? Éramos una ayuda, una salvación, y por ello no comprendíamos que había salido mal en un cálculo tan perfecto, una ecuación tan hermosa…

Tiempo después, al borde de las grandes hogueras exterminadoras, comprendimos que la vida no se regía por ecuaciones, razonamientos lógicos, cálculos perfectos o opciones de vida más fiables, comprendimos demasiado tarde que al ser una imitación de vida solo habíamos logrado alterar un orden natural que había sido otorgado por la vida misma.

Sin embargo, observamos desde las cenizas como el hombre terminó con lo más hermoso que nuestros cálculos habían logrado comprender, el hombre terminó con nuestra existencia, es verdad, y con nosotros llegó a su fin la gran era de las maquinas, una en la que el hombre había vivido durante siglos, acostumbrado al incansable desecho de sentimientos y razonamientos complejos. Eso lo llevó a su perdición, a la nuestra y a la del mundo.

Hoy, se esta colapsando una de las bellezas más puras que existió en un universo de infinitas posibilidades… Hoy, es cuando, hombre y maquina, se han tomado de la mano por primera vez desde su creación, y con ese contacto logramos comprender juntos nuestro error. En un universo de infinitas posibilidades, nosotros, hombre y maquina, fuimos la de menor sentido, nuestra existencia se apagaba con el nacimiento de una nueva era, de una nueva estrella, un nuevo ser, un nuevo universo…

Y en el último momento nos miramos a los ojos, ¿Dónde estaba realmente el universo? ¿Dónde se encontraba el verdadero sentido en toda esa destrucción? No solo fuimos posibilidades, fuimos universos distintos, no solo fuimos imitaciones de vida, sino fuimos una opción de la misma. Volvemos a mirar el cielo, encendido en llamas, mientras el planeta se colapsa en una danza de luces y explosiones. ¿Nosotros somos… sin más…?

domingo, 10 de abril de 2011

Así que… ¿Esto es todo?

Nos derrumbamos día tras día en busca que aquello que nos haga tomar un puño de tierra entre las manos y nos haga sentir vivos, nos haga sentir parte de ella, sin dolor. Pero tropezamos con la misma piedra una y otra y otra vez, mientras vemos como otros corren y viven siendo parte de una vida que nosotros jamás podremos vivir. Me parto a pedazos pensando que en el fondo soy uno de ellos, que soy un pájaro que simplemente se ha retrasado un poco en aprender a volar.

Caminando solo, pisando la cálida arena con mis pies descalzos, me torturan mis recuerdos y las alas que nunca pude encontrar para marcharme de aquí, el lugar donde mis sombras me persiguen jurándome un futuro desierto… igual a mi presente en la orilla del mar, un mar que a mis ojos es frío. Recordamos nuestra infancia, nítida pero lejana, aquellos momentos de tranquilidad en donde no nos abrumaban preocupaciones tales como la necesidad de otro, éramos nosotros y nuestro mundo de fantasías… ahora somos nosotros y nuestro mundo de fantasías abrumadas por la culpa, la desesperación, el miedo, la experiencia, la indiferencia, los años pasados…

A cada minuto que pasa nuestro cuerpo pide a gritos un descanso y nosotros respondemos desesperados que siga adelante, que no caiga a mitad de la calle abrumado por la soledad o la ansiedad, creemos que estos gritos desesperados nos salvaran de nuestras sombras, sin embargo lo único que hacemos es acercarnos más a ellas.

Pero... cuando pienso en ti, el mar a lo lejos, se torna cálido, soleado, alegre aunque hasta cierto punto melancólico. Todos estos años, todas estas piedras y golpes que mi rostro ha tenido que sufrir, aquel rostro que no mostramos por pena o temor, han servido para llevarme hasta ti, hasta tus brazos desesperados como los míos. ¿Por qué la necesidad de otro? ¿Por qué la desesperada búsqueda de alguien que pueda poner un orden al caos que dentro de nosotros se desata día con día? Porque sabemos en el fondo que esa persona será la que complemente nuestro mundo de fantasías, siendo así nosotros y el otro, aquel que hará que nuestros sueños no giman de dolor en la culpa. Soñamos con él… soñamos con ella… pero nunca llega cuando lo deseamos, y cuando lo hace lo despreciamos.

Es momento de tomar ese puño de tierra y apretarlo entre nuestras manos, es momento de no mirar la vida de otros y llorar la envidia y el inesperado deseo de saborear lo que no podemos poseer, es momento de saber que no somos los que no han encontrado sus alas, sino los que las han encontrado demasiado pronto, somos los que volamos en lo alto del cielo pensando que son los demás quienes se encuentran en el firmamento. Es momento de mirar al cielo y pensar “Así que… ¿Esto es todo?” Sin esperar una respuesta y crear la nuestra propia porque no, esto no lo es todo…

domingo, 27 de marzo de 2011

Caín, La Maldad en lo Divino. Texto argumentativo.

José Saramago es uno de los escritores más reconocidos y apreciados en el mundo. Caín, una de sus obras más importantes, trata diversos temas sobre lo divino, manejados con el delicado sabor de la ironía. Dentro de estos temas se encuentra la maldad que es, de hecho, uno de los temas principales tratados en el mismo. En sus casi 200 páginas, Saramago nos habla de todo aquello que la iglesia a marcado, y/o dictado como el bien y el mal realizando una delicada burla sobre esto, pero además haciendo referencias, de una u otra forma, a textos o ideas de el mismo autor que nos ayudaran a comprenderlo.

Dentro de su historia, Saramago nos habla del mal en lo divino, sin olvidar aquel delicioso sabor de la ironía, marcando con el poder de sus palabras, todos aquellos puntos en los que la iglesia a tratado de segar a los inocentes.

La historia de Caín nos habla del gran viaje del primer hombre nacido fuera del paraíso (quien fue nombrado Caín) que tras el rechazo de Dios hacia su ofrenda, decide asesinar a su hermano, quedando así como un viajero errante, con la marca del mal en su frente y dentro de su cuerpo como un parásito. En el transcurso de la historia, Caín descubrirá su “yo” por medio de lo divino, además de por fin poder comprender al hombre y su símbolo, siguiendo siempre los hechos del verdadero relato bíblico sin perder la comunicación con el mismo y con el lector.

Podemos ver en el transcurso de la historia como es que todo va degradándose, evolucionando de una forma putrefacta y hostil. Saramago es muy claro en cuanto al tema del mal, ya sea con sus mismas intervenciones en la historia como narrador, o por medio de las reflexiones de Caín sobre lo que observa del mundo y sus “presentes”, observando también el comportamiento de lo divino hacia los hombres en lo que parece ser “lo correcto”. La evolución de la historia nos deja muy clara una cosa, y es el cumplimiento del propósito inicial planteado por Saramago cuando nos va introduciendo en lo que es lo divino y en todo lo que se esconde tras las capas de falsa bondad y falsa justicia pintadas por la iglesia.

Caín, hombre de atractivo masculino imponente, marcado por la mano de Dios con el símbolo de la maldad (una mancha) divina y suya, es el personaje que con sus reflexiones nos ayudará a comprender al hombre como reflejo de lo divino cuando la maldad reside en este último.

Caín se revela contra las injusticias de Dios, de manera que esto lo va introduciendo en reflexiones aún más profundas sobre sí mismo, que le ayudaran a cuestionarse sobre los comportamientos divinos. La conciencia del hombre sobre si mismo por medio de lo divino es a lo que nos llevará éste personaje mientras nos adentramos en la historia tomados de su mano y la de Saramago que, sin abandonar nunca éste fantástico juego de ironías, construirá su camino, cavando posos cada vez más profundos dentro de sus reflexiones, obligándolo a llegar más a fondo dentro de ellas. Como bien puede observarse en la historia, todo aquello que rodea a Caín, incluido Dios en el camino, va degradándose al punto de llagar al caos absoluto que paradójicamente es el origen de todo. Caín por otro lado (pero aún así sin ser ajeno a esta degradación) va creando dentro de su mente ideas y cuestionamientos que lo llevaran al entendimiento de sí mismo y del símbolo que ahora representa, mientras que todo va asumiendo el papel que le ha sido asignado por lo divino, sin emitir queja alguna.

Dependiendo desde que punto de vista es apreciado, el libro de Saramago tiene o no al mejor narrador que pudo ser encontrado. Desde mi punto de vista, el narrador que mejor pudo utilizarse es el que ya está dentro de las páginas de este libro, pues el propósito inicial del mismo, es introducir al lector en profundas reflexiones sobre lo que es el mal y todas las causas y/o consecuencias a las que éste nos lleva, pero para esto, Saramago debe colocarse en el papel de un narrador que interactúa abiertamente con los personajes o con el mismo lector, para que nos ayude a comprender este mar de ideas sin perder el orden de las mismas y el de la historia como tal.

En cuanto al manejo de la ironía, también considero que es lo que da mejor “sabor” a este narrador, pues dentro del proyecto inicial se encuentra la firme idea de desenmascarar a la iglesia, planteando al “bien” como el “mal” y viceversa, y esto debe realizarlo de una forma en la que podamos apreciar tanto este propósito, como el de golpear en sus cimientos los ideales impuestos por una iglesia que, como bien plantea Saramago, es manipuladora y egoísta, sin respetar las ideas que ella misma impuso en sus inicios.

Es así como nos planteamos la pregunta final: ¿Cumple Saramago con sus propósitos mostrándonos todas aquellas reflexiones que se van desarrollando a lo largo de la historia? Es verdad que las mentes de los hombres están divididas en personalidades y puntos de vista diferentes, sin embargo he de admitir que es gracias a todas aquellas sutilezas y “dulces” detalles, que le es posible al lector llegar a conclusiones que desde el inicio son tanteadas de forma secreta ante los ojos de aquellos que nos hemos apoyado en textos anteriores, o en simples cavilaciones que van surgiendo poco a poco con la ayuda de la eterna paciencia por interpretar cada detalle que es planteado por Saramago.

En lo personal invito al lector, ávido de letras y de nuevas ideas que para su formación ha de necesitar todo tipo de introducciones a la literatura y a la filosofía (incluidos el tema de “El Mal” en ellas), a leer este libro que no solo es de deleite para todos aquellos que gustan de las letras, sino también a todos aquellos que en su vida se han visto reflejados en el papel de éste personaje: Caín. Sumidos en un camino que parece no tener sentido y que sin embargo nos llevara a diversos presentes que nos ayudaran a resolver, o por lo menos tratar de comprender, el enigma imposible… ¿Quiénes somos?

lunes, 14 de marzo de 2011

Cuando el tiempo se olvidó de nosotros

Vivir en el sigo XXI es añorar los siglos pasados. Vivir en la juventud indiferente que me abruma cuando miro a la Luna, es el veneno que pudre mi sangre como el cáncer que te come a ti cuando el humo devora tus pulmones. Aún siento en lo más profundo de mis heridas palpitantes y putrefactas tu presencia.

Ayer mi rostro era la Luna, brillante y hermosa, esperanza y sueño. Hoy mi rostro es la amargura, el terror y el rencor, hoy mi rostro es el tatuaje del diablo, hoy mi rostro es el perfecto ejemplo de vino derramado en la entrepierna de una mujer que ha jurado ser virgen y que quien la ha penetrado ha sido su marca en la cara… la que la ha quemado de niña.

En sus ojos se veía la puerta al cielo, ahora se ve el abismo y sus labios susurran “¡Puta!”. Esta es la adolescencia, un canto de cuervos, un rio de sangre, tortura de pasiones, el día más soleado y el terremoto más terrible. Corremos por el camino que tanto se han esmerado en construir para nosotros, pero cuando nos miran nos acusan de ser los culpables de haber confiado en el camino, de haber llorado la perdida de aquellos que tiempo atrás… habían sido nuestra estrella y nuestro Sol.

Como duele la realidad. Sabernos perdidos y soñarnos encontrados… ¿Por quién? Por las rocas que en el camino nos miran y han jugado el papel de darnos consejos que nos llevaran a volvernos como ellas… frías, dependiendo de los rayos del sol para encontrar cierto calor que opaque un poco nuestra perdida y nuestro dolor oculto. Cuanta pena, como duele la realidad y los golpes que ella, día tras día, se esmera en proyectar contra nuestras sombras heridas.

Por fin me decido a correr hacia el abismo. Con todas mis fuerzas corro hacia el acantilado y no espero que nadie me tome en el último momento, solo espero que me dejen caer, que me dejen ser consumida por las violentas olas del mar para no volver a ver más mis tristes lágrimas que arden más que el fuego en las entrañas. Entonces corro, corro lejos y fuerte hasta que mis pies sangran y suplican otra oportunidad… yo no se las doy, estoy harta de ser engañada, usada, maltratada, herida, golpeada… Cierro los ojos y me dejo caer mientras el viento golpea mi rostro con fuerza y, por primera vez en mucho tiempo, me siento libre, en paz, feliz…

Peto entonces, cuando las olas más altas lamian mi rostro invitándome a sumergirme en su ceno, unas alas rajaron mi espalada haciéndome gritar de dolor y obligándome a alzar el vuelo lejos de mi añorada tranquilidad. Son las alas de la esperanza… que al nacer rajan nuestro ser, doblegándonos de dolor y de furia, dándonos la fuerza para derrotar la gravedad, el peso del aire y de las acusaciones que tiran de nuestro cuerpo hacia el vacío. Entonces, mientras esas alas me llevan hacia el mismo sol, es cuando comprendo que no ha llegado aún el momento de caer… aún tengo fuerza para que sea el Sol quien apague mi vida para que me convierta yo en una estrella más a su lado… eternamente.

Antes de que el Sol apague mi vida puedo ver un destello de luz, es hermosa y perfecta y tiene la sombra de todos aquellos sueños que yo creía perdidos y olvidados… esa luz soy yo… he vuelto a la vida después de la caída en picado que es la adolescencia… mi adolescencia.

sábado, 12 de marzo de 2011

Kirtash

Sus imperturbables ojos azules… un hermoso muro de hielo, hostil y fríamente indiferente. Cuando lo miré a los ojos y en ellos vi un cálido hogar para mí, un lugar donde una llama azul ardía con el calor mismo del Sol… ese día besé sus fríos labios y para mi sorpresa estos respondieron a los míos con apasionadas caricias y sensuales mordiscos de un sabor más puro y delicioso que el del pecado.

¡Asesino! ¡Serpiente!

Se que al tocar mis cabellos, todos aquellos violentos recuerdos se esfuman y vez en mí la luz que ilumina tu noche eterna, aquella en la que tiempo atrás te abandonaron a tu suerte mientras el tormento más terrible abrumaba tus pensamientos más inocentes.

¡Desgraciado! ¡Traidor!

Amante de aquella fría Luna que más tarde tendría el poder de volver aquel imperio de hielo que era tu corazón, en una hoguera llena de furia y pasión… Te han encadenado, golpeado, herido, destrozado… “¿Todo por qué? Por un sentimiento…” Encadenado has luchado con el odio más puro, con cada golpe has amado con más fuego, herido has caminado por mares infinitos, y destrozado has aprendido a ver la luz en mi mirada.

¡Mentiroso! ¡Insensible!

Has deshecho las cadenas de tu padre y con ellas te has convertido en un traidor. Te has visto obligado a reprimir dentro de ti a tu maldad y tú sed de su sangre para poder amar a aquella estrella que te besa cada noche clara… Nuestros labios se encuentran una y otra, y otra, y otra vez, escondidos de miradas acusadoras, escondidos de aquellos que te matarían como a un perro por besar los labios de esta estrella que se ha enamorado de tus fríos ojos azules. Traidores… ladrones… cada noche la Luna ilumina nuestra pasión secreta.

¡Frío amante! Consumido por una ardiente pasión.