Frases y Versos Malditos

"Un libro que es leído una vez,es un libro que no ha sido leído."

Julieta Zárate Solís

sábado, 31 de diciembre de 2011

CHOCOLATE

La necesidad de saborear sus labios chocolate se hacía más grande día con día. Necesitaba morderlos, recorrerlos con la fina punta de mi lengua. Tan carnosos, tan sensuales, tan perfectos.

Sus manos, grandes y firmes. Soñaba en como recorrerían mi blanco cuerpo hasta devorarlo por completo.

Su amplio pecho y su gran tamaño, su cabello corto y sus poderos brazos.

Sus brazos, venosos, fuertes, tan negros y hermosos que en cualquier mujer habrían provocado el incontrolable deseo de morderlos. Recuerdo cuando solían abrazarme fuerte en mis sueños más eróticos, en mis fantasías perfectas.

Incontables veces imaginé su perfecto cuerpo desnudo, imaginaba cada detalle, cada sabor, y en como algún día, haríamos el amor.

Su prominente voz siempre se escuchaba sobre todas las demás. Siempre con un puro en la mano mientras el humo bañaba su traje. Un café en la otra mano y una mirada intensa a través de sus discretas gafas.

Un buen día, se fue tan rápido como había llegado , sin que nunca hubiera tenido yo el valor de revelarle mi más anhelado deseo en el que él ocupaba el trono.

Recuerdo como se subió al tren con una sencilla maleta colgada al hombro. Quise llamarlo pero no sabía su nombre.

¡Chocolate! ¡Oh Chocolate! Jamás probé su cuerpo, jamás probé sus labios. ¡Oh mi Chocolate!

Así deje que se alejara el tren hasta que lo perdí de vista en el horizonte. ¡Adiós Chocolate!

domingo, 25 de diciembre de 2011

Quiero Creer

¿Sera verdad entonces todo esto? Desde hace ya unos cuantos meses, si no es que desde el año pasado, se han dicho muchas cosas sobre lo que se cree será el fin del mundo, predicado por los mayas. Se han documentado avistamientos a partir del año 2000, y según los mayas, antes del final de la era se cuentan 12 años hacia atrás y es cuando comienzan los avisos de que se aproxima el sexto sol.

¿Cuántas cosas nos han hecho creer los historiadores y los científicos sobre la no existencia de vida en otros planetas? ¿Cuántas cosas se han encontrado de las que no sabemos prácticamente nada? ¿Qué explicación pude ser la más lógica, la de mayor credibilidad, la mas evidente para todas esas coincidencias en los descubrimientos arqueológicos de diferentes partes del mundo?

Durante todo el transcurso de el año 2011 se han publicado diversas noticias de inminentes desastres que van desde lo natural hasta una terrible amenaza por parte del presidente ruso Dmitri Medvédev de una Tercera Guerra Mundial.

Creo yo que ha llegado el momento de creer, aunque sea en la posibilidad, de que nuestra historia no haya sido escrita únicamente por manos humanas, pues a fin de cuentas fueron nuestros mismos antepasados, aquellos de los que nos hemos esmerado en transformar sus palabras en lo que resultaría “científicamente posible”, quienes con su propia mano y boca han hablado de lo que ellos no supieron nombrar más que como dioses.

Nosotros no estamos nombrando como patético lo que la ciencia afirma con sangre que es la verdad sobre nuestra creación y nuestro desarrollo como sociedades del mundo, mucho menos estamos afirmando que es completamente cierto (basados en nuestra interpretación como humanidad sobre diversas escrituras y evidencias antiguas) lo que se ha dicho en el pasado. Y al hablar en plural es hablar en nombre de todos aquellos investigadores que han sido ridiculizados por su misma rama. Creo que aún no logran entender que no se trata de que seamos simples creyentes de las novelas de Carl Sagan.

Así pues, henos aquí preguntándonos sobre el universo sin saber muy bien que estamos esperando ver en él. Aquí estamos con los oídos puestos en las estrellas y los ojos mirando fijamente la historia.

Pienso que lo que si podría considerarse hasta cierto punto ridículo es que se niegue o se intente reducir, la posibilidad de que en alguna parte del universo exista otra vida. Quizá no será más inteligente, quizá no serán como nosotros (cosa es lo más factible) incluso puede ser que de ellos no quede más que el recuerdo y solo nos llegue a nosotros su “Disco de Oro”.

Finalmente considero que todas estas coincidencias en la historia, todos estos avistamientos y preguntas, todas las inconformidades sobre que es de los misterios en nuestro pasado, significan en un principio que sí existe la posibilidad de que estemos a punto de llegar a presenciar la llegada (o el regreso) de entidades extraterrestres provenientes de algún otro lugar en el universo, pues si esto fuera 100 por ciento falso o equivoco, no existirían todos estos conflictos sobre lo que puede ser el acontecimiento humano más importante de la historia.

¿Qué daño puede hacer entonces creer…?

ulizados por su misma rama por ser simplemente crellente

martes, 23 de agosto de 2011

EL AMANTE

Si es verdad que como dices, solo amante conoces ser, entonces besa mis labios sin miedo, pues lo que busco en los tuyos no es más que placer, aquel descanso del mundo y sus caminos, aquel pequeño regalo para dos que saben demasiado de la vida. Si es verdad que como dices, solo ese alguien te limita, olvídate de él, el recordarlo es asunto mío nada más. Si es verdad que entre la gente has de ser una sombra diferente, para mi eres esa sombra que escogería entre las otras para el orgasmo entre dos mundos. Si es verdad, entonces se mi amante.

Si es verdad que somos almas viejas en cuerpos jóvenes entonces ¿por qué no explotar esa deseo que nos llevó a perder la cabeza aunque fuera solo por un momento? pues si es verdad lo que dices, entonces tu más que nadie has de entender que el deseo baila entre la gente sin temor, tu más que nadie has de entender que entre amantes no existe ni el pasado ni el futuro, solo un presente abrazador que consume dos cuerpos en el calor de un inexplorado sentimiento de placer.

Ahora bien, que si la duda te devora, entonces no vuelvas nunca, pues entre amantes no hay razón de ser, y solo existe la urgencia de explotar. Si te devora el miedo no vuelvas conmigo, pues en los andares del cuerpo no existe tal concepto. Si te devora la razón, pierdes el tiempo, pues habría que buscar una para algo que no la tiene.

Así que, tu has de decidir. ¿Por qué tú? Por que yo ya lo disidí. Te ofrezco este placer, te ofrezco el dejar de ser esa sombra entre otras para convertirte en el amante, en lo prohibido, en el placer. Te ofrezco perder el juicio y dejar que por una vez el cuerpo domine la razón. Ambos buscamos lo mismo, ambos lo hemos encontrado.

¿Donde esta el conflicto que tanto te has esmerado en encontrar? No existe, no lo veo… ¿Tú si? Pierdes el tiempo en todo caso. No lo hay, así que ¿por qué no perder un poco la cabeza?

jueves, 11 de agosto de 2011

A Tu Lado Sé

Devastada por la indiferencia de aquellos rostros sin nombre. Aterrada ante la idea de que jamás iba a encontrar una respuesta… te encontré a ti. Recuerdo que mi mente estaba abrumada de preguntas sin respuesta, de ideas sin camino y de metáforas sin dueño. Entonces llegaste tú, y con tu luminosa presencia iluminaste los caminos que yo creía jamás iba a encontrar, te convertiste no solo en el dueño de mis metáforas sino en la metáfora más hermosa, pero lo más importante es que te convertiste en la respuesta a las preguntas que yo creía que no tenían ningún sentido. Me di cuenta en ese momento de que en este mundo de seres indiferentes y sin nombre, en el que yo creía que no tenía sentido alguno el vivir, si había una poderosa razón de seguir luchando. Esa razón eres tú, esa luz que sigo y que ilumina mi camino, pero que al mismo tiempo me invita a convertirme en otra luz que la acompañe.

Recuerdo que soñaba con un hombre, recuerdo que soñaba con un momento y una esperanza. Ahora sigo soñando, pero en mi sueño camino tomada de tu mano, escuchando aquellas maravillas que dices al hablar, sintiendo en cada fibra de mi ser el deseo de besarte y seguir amándote más y más. En mi sueño no hay barreras, tiempo, recuerdos de un pasado lejano y doloroso, ni palabras sin significado.

“Te Amo” Se ha convertido en la palabra del presente cuando antes era la palabra soñada. Pero ahora, en el presente, esta palabra (que aunque hermosa) significa poco comparada con el torrente de sensaciones, sentimientos y deseos que se agrupan entorno a ese hombre de hermosos ojos, hermosas ideas.

Después de esto ¿Acaso importan todas esas tardes de lágrimas solitarias? ¿Acaso importan esos pétalos marchitos de rosas que se dieron sin desearlo? ¿Acaso importan esas palabras que a pesar de estar bañadas en dolor, se olvidan al lado de la persona amada? Es verdad que el pasado nos sigue sin fin, que nos aborda en las noches tristes haciéndonos sufrir. Pero también es verdad que a tu lado sé que el pasado ha sido solo un montón de piedrillas en el zapato, a tu lado sé que por las noches estaré segura entre tus brazos… A tu lado sé que quiero seguir, amar, y vivir.

A tu lado sé que estoy viva, a tu lado se lo que es… lo que se siente… poder volver a amar.

Juliette

“El cielo es un pedazo de Tierra a tu lado…” Sin más.

Caballo Blanco

Algunos dicen que es blanco. Otros dicen que esta hecho de luz. Muchos otros no lo ven, y si lo ven no lo dirán nunca. Yo sé que cuando alguien dice que lo ha visto, no es una invención. Escucho sus palabras y me pierdo en las historias que cuentan aquellos que tienen la marca en la mirada de haberlo visto y amado aunque fuese solo por un momento en el que el tiempo se detiene y la vida parece no tener fin.

Solo puede verse por un momento, cuando quieres mirarlo bien ya ha desaparecido dentro de las multitudes que chocan unas contra otras, gritando sin mover los labios, que desean ser escuchadas. De pronto, mientras caminas deseando que todo eso solo sea una pesadilla, lo vez… a veces caminando en medio de la gente sin dirección aparente, a veces galopando entre los automóviles, tratando de desafiar al viento, corriendo siempre en dirección contraria.

Es hermoso. Blanco como un rallo de luna, delicado como una escultura de cristal, rápido como el recuerdo, luminoso como la esperanza, como el sueño… Recuerdo que la primera vez que lo vi yo caminaba sin rumbo por las calles, esperando ver en los rostros de la gente que golpeaba mis hombros, un rastro de inocencia, un atisbo de interés. Recuerdo que las lágrimas comenzaron a correr por mi rostro volviendo borroso mi entorno, casi como si trataran de curarme de la terrible e impactante imagen de esos rostros indiferentes.

Entonces, mientras miraba un punto en el espacio, parado entre la multitud que trataba de empujarme, lo vi. Fue a penas un momento, pero jamás lo lograré olvidar. Bello corría entre la gente, salvaje gritaba y la melodía de su grito llegó a mis oídos como el canto de una sirena para un marinero perdido. Me miró y se detuvo frente a mi mientras la gente seguía caminando sin apenas percatarse de su presencia. Alargué una mano para rosar su esbelto cuello perfecto y al tocarlo sentí que mi cuerpo se convulsionaba en un orgasmo de paz y felicidad. Seguía llorando y entre mi vista distorsionada por las lagrimas, pude ver sus ojos con claridad, tan llenos de luz, tan llenos de esperanza y amor.

Cuentan las leyendas que en momentos de guerra y triste devastación, ha habido gente que ha visto correr a un caballo blanco entre los campos destrozados por la guerra. Incluso en el combate mismo, guerreros y soldados han afirmado haber visto alguna vez aquel rayo de luna que corría en busca de aquello que pocas veces es encontrado en los rostros de aquellos que han perdido la esperanza. Se dice también que cuando el mundo se caiga a pedazos podremos recordar al caballo blanco que galopara en el horizonte, indómito y puro, perfecto y bello. Con él, la esperanza no morirá en este mundo… Con él, los que podemos verlo, podremos seguir su camino y correr junto con él, soñando que este mundo aún no esta roto, soñando con él que aún tenemos esperanza, que aún podemos detenernos en medio de la calle mientras la gente golpea nuestros hombros, mirar al cielo y decir: “…Estoy vivo…”

Juliette

“Dentro de ti hay mucho más de lo que tú conoces”

Laura Gallego.

martes, 9 de agosto de 2011

El Vagón: YO AQUÍ ME QUEDO

El Vagón: YO AQUÍ ME QUEDO: " Y bien, yo aquí me quedo a la mitad del camino. Al pan pan y al vino vino, que amar no entiendo ni puedo ni ser poeta es mi sino." Profesor Armando Moncada Sánchez.

domingo, 10 de julio de 2011

CUANDO FUIMOS NIÑOS

-¡LO JURO! ¡YO LO VI VOLAR!- Nadie me creía, y nadie lo haría porque en el fondo sabían que era verdad, que podía volar, pero no querían verlo, no querían saber- ¡Por favor! ¡Tienen que mirarlo! Es tan hermoso...- Una mujer se detuvo y me miro extrañada, miro mi dedo señalando el cielo pero no se atrevió a ver lo que con él señalaba, se limitó a murmurar unas palabras entre dientes y negar con la cabeza mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Después siguió caminando.

-¿Cuanto tiempo tendremos que esperar a que estas personas quieran verlo?- Pregunto mi acompañante, una mujer hermosa pero siempre con rostro de piedra.

-El tiempo que sea necesario, tenemos que hacer que por lo menos uno logre verlo, que por lo menos uno logre escucharnos y entienda las palabras que salen de nuestros labios

-No lo harán nunca y lo sabes.

-¡NO ES VERDAD! Tiene que haber alguien... alguien que pueda hacerlo.

Pero mientras las horas transcurrían me di cuenta de que posiblemente ese alguien no existía, ese alguien estaba muy lejos o simplemente no vivía en este mundo tan vacío y transitado por personas grises que caminaban sin ver apenas el mundo que los rodeaba.

-No mal gastes tu tiempo, jamás lo conseguirán- estas fueron las últimas palabras de mi acompañante antes de retirarse en silencio a un lugar que solo ella conocía. Me dejo solo.

En la soledad de aquella calle tan transitada por personas que no podía considerar una verdadera compañía, me quede pensando en todas esas cosas que torturaban mi mente mientras él volaba sobre mi cabeza, libre y feliz...

Entonces se hizo la luz en mi mente y encontré la clave de todo ese gran dilema. Vi que una mujer se aproximaba lentamente por la calle, era muy similar a la que horas antes había dicho algunas palabras inalcanzables para mis oídos. La tome del rostro mientras veía como acudía rápidamente a su rostro el pánico y la necesidad de gritar. Era bella, muy bella, quizá no tan hermosa como mi acompañante llena de luz, pero pronto lo sería. Mire sus ojos grises, llenos de pánico. Entonces la besé y en cuanto mis labios tocaron los suyos el pánico desapareció, dejo de intentar apartarse de mí y poco a poco fue despertando. Lentamente, con miedo, fue rodeando mi cuello con sus brazos hasta que por fin su cuerpo y el mío se unieron en aquel beso curativo.

Cuando nos separamos y abrazados nos miramos a los ojos, ella sonrió y por fin pude escuchar sus palabras:

-Gracias- dijo con una dulce y delicada voz mientras los demás a nuestro alrededor nos gritaban sin que nosotros pudiéramos escucharlos, como si su voz no tuviera volumen o como si nuestros oídos no fueran capaces de percibir todo aquel doloroso ruido de confusión e indiferencia.

Entonces, después de decir eso, miro el cielo y pudo verlo. "Ahora entiendo" dijeron sus ojos cuando la luz la ilumino por completo y pudo ver al ser que volaba libre de las ataduras de la vida y la humanidad. Esas alas tan bellas, tan perfectas, ese ser tan hermoso y poderoso, aquella creatura indomable en la que pronto nos convertiríamos ella y yo, solo faltaba un ultimo detalle.

-Antes de partir debes decirme una cosa- le susurré al oído mientras ella seguía mirando el cielo fascinada, con una hermosa sonrisa iluminando su rostro.

-¿Qué debo decirte para poder ser completamente libre?- pregunto ella.

-Debes decirme que es lo que te ataba al mundo en el que caminabas sin poder escuchar nuestros seductores susurros- En ese momento me miro y la sonrisa desapareció de su rostro mientras poco a poco, la luz que había encontrado desaparecía de sus ojos- ¡¿QUÉ SUCEDE?!- Pregunté apanicado.

-Sucede que le has recordado que no puede ser libre… no aún- dijo mi acompañante, aquella hermosa mujer que creía ya se había ido muy lejos de aquel triste lugar de sueños inalcanzables.

-No entiendo nada- dije por fin cuando deje de escuchar nuevamente la voz de la que pretendía que fuera mi amada.

-Es muy fácil de comprender- dijo ella- le has mostrado la libertad, sabe que puede hablar con nosotros de vez en cuando, entendernos e incluso amarnos, pero también sabe que el sueño de volar no dura para siempre, no puede alcanzarlo a él- hizo un gesto con la mano apuntando delicadamente a la bella creatura que volaba lentamente por los aires- ni a todos los que lograron de una forma u otra ocupar un lugar en el aire, volando junto a todos ellos que han perdido el juicio. Ha perdido su luz porque le has recordado que teme ser libre, que prefiere ser muda una vez más antes que perderse en la inmensidad de lo desconocido para ella y sus ansias de volar.

-Pero... ¿Eso quiere decir que entonces nosotros tampoco podremos alcanzarlo y tarde o temprano regresaremos a ser como ellos?- dije señalando a la mujer que minutos antes había besado y que ahora me hablaba con el rostro bañado en lágrimas sin que yo pudiera escuchar el sonido de su voz.

-No, nosotros no, porque a nosotros ya no nos ata nada al mundo.

-¿Entonces por que no nos convertimos en uno de ellos?- pregunte señalando ahora al ser que volaba riendo y mirándonos a todos de vez en cuando como si se burlara de nuestra confusión.

-Porque lo que nos ata ahora no es una razón lógica, es simplemente el temor, la culpa y la añoranza de lo cotidiano.

-Pero yo estoy cansado de todo eso, quiero volar...

-Entonces no preguntes, las preguntas solo demuestran que aún no estas preparado.

Enfadado con ella y con el mundo deseé con todas mis fuerzas poder alejarme de todo eso y volar junto al ser que reía sin parar por los aires.

-No basta con desearlo, tienes que lograrlo- dijo mi acompañante.

Entonces me di cuenta de que aún no estaba listo, de que en efecto tenía miedo, sentía culpa y no quería perder lo que era mi costumbre: seducir a los otros para que acabaran en el mismo lugar en el que ahora me encontraba, sin saber que debía hacer ahora o que es lo que tenía que saber.

-Ahora lo sabes- dijo mi acompañante cuando leyó en mi rostro mis pensamientos- Ahora entiendes el porqué y podrás estar listo para entender que aquel que vuela por los aires y ellos, que no entienden nuestras palabras o son sordos a ellas, no son tan diferentes entre si, no se trata más que de gente desesperada por encontrar una respuesta y la encuentran a su modo, aunque no sea la correcta.

-¿Entonces no existe la libertad?

-No… No existe.

-¿Pero entonces por qué creemos en ella?

-Porque dentro de nuestra cárcel necesitamos imaginarnos libres, sabernos en un lugar seguro donde podremos seguir este falso baile sin temor a caer por el balcón en medio de un paso mal dado... necesitamos sentirnos libres aún cuando no lo somos...

Sus palabras se fueron apagando poco a poco hasta que ya no pude escucharlas y solo podía ver sus labios moverse en una danza incompresible. El humo, las voces, la mujer que lloraba frente a mi, el ruido de los coches, la gente gritando por todos lados, todo eso fue invadiendo mi mente y mis oídos, impidiendo que pensara con claridad. Había vuelto al caótico mundo que conocía como a la palma de mi mano. Poco a poco fui olvidando mis deseos de ser libre, me aleje caminando, sin prisa, dejando que la mujer bañada en lagrimas se fuera ahora enfurecida ante mi indiferencia. ¿Quién era? ¿Qué hacía en aquella calle? ¿De qué hablaba minutos antes y con quién? No lo sabía, no lo recordaba.

Entonces al doblar una esquina vi una parpadeante luz que provenía de las ventanas de uno de los edificios. Mire hacia arriba y me encontré con el rostro de un niño que jugaba ajeno a los conflictos del mundo, casi como si él también fuera sordo a ellos.

“Sí somos libres” pensé “Solo que hemos olvidado el momento en el que lo fuimos, cuando no vivíamos en una ilusión de libertad, cuando no conocíamos el miedo, el rencor, la culpa o la añoranza de lo cotidiano, ese momento en el que nos bastaba jugar un poco y olvidar. Fuimos libres cuando fuimos niños. Lo que nos hace falta para poder reír como aquel que volaba por los aires es recordar lo que en nuestros sueños y jugos infantiles… nos hacía volar sin que temiéramos la caída...”

viernes, 1 de julio de 2011

Tears In Rain (Blade Runner)



"Las inconmensurables posibilidades de lo maravilloso: la máquina que no solo piensa, que no le basta con tener consciencia; sino que hace de su existir el gozo más profundo de lo estético hasta el extremo de lo sagrado" Mauricio Zárate Parra, Artista Visual.


"En un mundo devastado por la guerra, lleno de restos tecnológicos y bloques de apartamentos vacíos, Rick Deckard es un cazador mercenario, un cazarrecompensas, cuya tarea consiste en retirar de la circulación a los androides rebeldes. Sin embargo, los Nexus-6 son androides con características muy especiales, casi humanas, y no va a ser tarea fácil identificarlos.
Blade Runner (o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?) es sin duda una de las mejores obras y la más leída de Philip K. Dick y uno de los puntos de referencia ineludibles de todo el cyberpunk posterior. Alucinante pesadilla tecnológica, intensa novela de aventuras, su modo de plantear la existencia de una muy fina línea que delimita lo natural de lo artificial fue también la base de uno de los grandes hitos en la historia del cine en manos de Ridley Scott.
Todo un clásico de la literatura de ciencia ficción, que a su vez dio vida a una película clásica."

Ésta obra de arte, como ya es mencionado anteriormente, dio origen a muchos aspectos del pensamiento sobre la existencia humana y su relación con lo "artificial", que termina convirtiéndose en el punto clave que determina a la verdadera humanidad en un mundo consumido por la radioactividad.

¿Quiénes somos y por qué somos? ¿Qué es lo que en verdad nos convierte en estos seres que presumen de control, aún sin saber que la realidad se encuentra a años luz de que podamos alcanzarla? Todas estas preguntas han de tener una respuesta dentro de las páginas de este libro, o las poéticas escenas de esta película que, además del tema tratado en ella, nos muestra el verdadero avance tecnológico de la sociedad de los años 80's en una visión futurista del mundo.

lunes, 20 de junio de 2011

En Una Noche Como Esta

Veo a esos hermosos gigantes llamados árboles, agitados por este viento frío y un tanto violento. Sus hojas hacen, al golpearse, un ruido aterrador y hermoso al mismo tiempo. Los truenos suenan amenazadores y el cielo tiene una ligera tonalidad violácea, en parte por la noche que se acerca prometiendo momentos de paz después de un día tan agitado. Ahora me encuentro en la oscuridad de mi habitación mientras escribo estas palabras, sentada en mi cama desarreglada y escuchando una música etérea que parece alejarme del mundo y mojarme con sus delicados sonidos.

Es entonces cuando pienso en ti, en un anochecer como este me abrumas con tu no-presencia. Ahora has de estar ocupado, enfrentándote a esos rostros exigentes y en ocasiones mal agradecidos. Te imagino cansado, con deseos de estar a mi lado en un lugar de estar a merced de las luces parpadeantes y la gente alborotada. Imagino que mientras escribo y pienso en ti tu sientes mis palabras y en medio del caos y el cansancio sonríes delicadamente y tu corazón es invadido por una tranquilidad inusual.

Pienso en la tarde que hemos pasado hoy, en lo maravilloso de tus palabras y las sensaciones que provocas en mí cuando me revelas desde el más mínimo descubrimiento hasta el más bello y poderoso de tus sentimientos. Recuerdo el aroma de tu piel, el sabor de tus labios y el increíble poder de tu mirada, tímida en ocasiones, pero valiente después de todo. Quizá no lo sabes, puede ser que no te hallas dado cuenta, pero debo decirte que tus ojos están llenos de luz, una luz hermosa y cálida que me permite imaginar tus brazos rodeándome en noches como esta.

Ahora el cielo ha adquirido una tonalidad totalmente obscura, sin embargo aún percibo las sombras de los imponentes árboles agitándose más y más violentamente cada vez. Aún no llueve, pero algo en el ambiente me dice que no tardan en caer del cielo aquellas hermosas gotitas de agua que poéticamente suelen llamarse lágrimas de cielo, o al menos eso escuche alguna vez de algún pájaro que volaba muy cerca de mí.

Te extraño. Me cuesta trabajo describir con palabras la sensación tan atormentadora que siento cuando no puedo besarte o esconderme del mundo entre tus brazos. No son celos: esa amenazante necesidad obsesiva de saber que estas haciendo o sintiendo a cada momento. Simplemente es una sensación de compañía, de calidez cuando veo tus ojos y en ellos veo cariño y comprensión. Es aquella cálida necesidad de tus palabras y tus cariños, de saber que en este mundo aún existen hombres maravillosos y únicos. De saber que no todos son un envase de perfume sin aroma que disfrutar. Te extraño... deseo estar entre tus brazos y cerrar los ojos para no volver a ver a este cruel mundo mientras que con tus manos puedes mostrarme millones de otras cosas maravillosas de un universo que solo tú puedes ver y que con tu ayuda yo también podré hacerlo algún día.

Te quiero. No puedo decirte cuanto ni como porque el cariño no tiene clasificación, ni limites, ni formas. Te quiero... Con el más puro, divertido e inesperado de los sentimientos.

Aún no llueve y estoy empezando a pensar que no lloverá. El viento se ha calmado un poco y ahora los árboles se mecen con suavidad, como si estuvieran siendo seducidos por las delicadas manos de una hermosa mujer. Sigo pensando en ti y creo que lo haré toda la noche. Queriéndote más, añorándote más, deseándote más, pensándote más...

Ahora deberé guardarle delicadamente en el más cálido de los lugares de mi corazón para poder continuar con las labores de la noche, porque si no lo hago, aquella terrible necesidad de tu presencia cálida y luminosa me hará enloquecer y perderé todo sentido de razón. Quizá no duerma esta noche, mis ojos se niegan a cerrarse porque no están cansados y la noche es tan hermosa, tan caótica y bella que temen perderse tal espectáculo.

He aquí un beso, con todas estas palabras. Imagina que cuando las lees es tan solo uno de mis besos, un beso pasional, cariñoso, cálido, reflexivo, hermoso... He aquí pues, un beso y un cálido abrazo que mando con el viento para que te de las fuerzas para no caer, abrumado por las luces, la gente, el ruido y el desorden.

He aquí mi noche y los sueños que me abruman cada vez que en la soledad visitas la puerta de mi mente con una sonrisa hermosa en el rostro. El único problema es que a partir de este momento ya no podre describirte nada con palabras, pues ni la metáfora más hermosa podría describir las sensaciones que se desatan sin control cuando doy rienda suelta a este sentimiento que creía no volvería a sentir jamás.

Así que lo único que puedo decirte con la más sincera de mis sonrisas antes de este placer de sentirte a mi lado es... Bonne Nuitt.

PARA: Luis Calderón

(Lunes 20 por la noche)

lunes, 30 de mayo de 2011

LUNA

Admiraba cada pétalo de su desgracia como si fuera la obra maestra más bella que los ojos del hombre pudieran presenciar. Como una revelación divina, la contemplaba con tal devoción que dolía el solo verlo, sumido en aquella eterna melancolía de la que nadie podría sacarlo. Solo la muerte o la llegada de Dios mismo podrían salvarlo de la catástrofe y el inminente hundimiento. Sin embargo no atendía a razones lógicas y se dejaba llevar por sus más descontrolados sentimientos.

Cuando por fin ella correspondió a su mirada, el cielo pareció resquebrajarse por un momento único en el que dejo entre ver su verdadero rostro. Aquella mirada de eterna luminosidad e indescriptible belleza, logró domar por fin al descontrolado joven que amenazaba con convertir su cuerpo en viento y poder así revolver aquel perfecto cabello de perfume esquicito. Fue entonces y solo entonces, que aquel joven extraviado en el cuerpo y sus encantos, abrió los ojos y vio el mundo por vez primera. Fue solo entonces, que se dio cuenta de su terrible error, pero ya era demasiado tarde, ya estaba a punto de tocar el vacío y ningún brazo lograría rescatarlo en el ultimo momento.

Así fue como se perdió Damián, contemplando la belleza de la noche y todas aquellas promesas que no fueron cumplidas. Así fue como murió Damián, asomado al borde del balcón, queriendo besar los labios de la Luna con su vestido blanco y perfecto.

Sin embargo dice el viento, cuando revuelve con ternura los verdes mares de los bosques, que en las noches de amantes cuando todo el mundo descansa en los brazos del otro mundo, puede verse a los pies del gran árbol azul, a dos jóvenes amantes que se miran y abrazan con amor infinito. La dama con un vestido blanco de admirable belleza, y el joven de ojos tan luminosos como dos estrellas que solo conocen una razón para vivir e iluminar a la dama que nunca pudo besar. Aquella que le robó la vida, aquella que lo sometió a sus encantos con inocentes caricias, aquella que se hace llamar… Luna.

viernes, 13 de mayo de 2011

Luis II

Con cada pétalo marchito, con cada gota de agua resbalando en un cuerpo sediento, con cada lagrima infinita, con cada caricia y cada beso de tus labios, mi corazón se pierde más y más en la inmensidad de tu mirada. Como la espina de un rosal clavada en una mano virgen, como el acero de una espada partiendo el cuerpo de un hombre soñador... es así como siento tu amor en mis noches de eterna soledad, un anhelo interminable de tus palabras y tus manos, una búsqueda inmortal de tus labios y el viento que revuelve los mares de mi mundo volviéndolo exótico e indomable.

Me pregunto: ¿Es aquel el hombre que convertirá la Luna de mis noches en pasiones de rosas rojas, manchadas con el vino del amante vagabundo? Te conviertes más y más en aquel sueño, en esa fantasía del piano erótico y la habitación atascada de perfumes de amaneceres que aún falta vivir. ¿Recuerdas esa tarde de Sol intenso y miradas perturbadoras? ¿Sueñas con esa primera caricia y ese primer beso? ¿Anhelas esas palabras y esas promesas que se perdieron con el viento y que regresan con el aroma de la más bella de las adicciones? Son esos recuerdos, sueños y promesas los que encontraras en aquella isla que se encuentra en las profundidades de una cárcel que suele llamarse cuerpo.

En un mundo donde seres como tú son incomprendidos y encerrados en cúpulas de silencio, existen rosas de colores cambiantes que sueñan con el momento de entregar su perfume y rodear con él a esos seres de bellezas diversas, sueños eternos y fuegos devoradores. Déjame ser esa rosa, ese perfume y la chispa de esos fuegos intensos, permite que sea yo aquella que pueda mostrarte el camino que se encuentra en las profundidades de tu ser, ese camino donde los demás solo han visto “uno más” y yo he visto al marinero más bello que pude encontrar.

Esta noche, lee estas palabras y sueña con ellas, siente en tu piel cada beso y cada caricia que inserto en estas confesiones de amante perdida. Esta noche, recostado en tu solitaria habitación, sueña que estoy a tu lado y mi perfume baña tu rostro, que mis labios muerden los tuyos y que cada fibra de mi cuerpo anhela el momento en que pedirás que sea tuya la rosa que entrego al viento para que llegue a las manos de aquel que sepa observar sus colores y apreciar ese sutil aroma de sueños que creías imposibles.

Esta noche toma mi mano, mientras susurro a tu oído que te amo, y reclama que sea tuya la rosa, la isla y la dama que escribe estas palabras, la dama que te ofrece un nuevo viaje en este navío que llamamos… vida.

Juliette

viernes, 29 de abril de 2011

LUIS

Una “L” hermosa, que se desliza por el paladar apoyada de la lengua en un movimiento sensual y del más puro deseo. Una “u”, que sale de las profundidades más siniestras para convertirse en el alma de la lechuza que vuela en una noche estrellada, iluminada por la luz de una luna que llora. Una “i”, como un susurro al cuello de una hermosa dama, una dama de perfumes únicos provenientes de otro mundo y otras metáforas. Una “s” como el sonido que emite una serpiente que enrolla su belleza fantástica a nuestro alrededor de tal manera que nos va uniendo más y más, hasta que nuestros cuerpos quedan unidos en un abrazo interminable. Ese es el momento en el que mirándote fijamente a los ojos, esos ojos que provocan en mí sensaciones que ni siquiera podrías imaginar, te digo que te amo, que estoy dispuesta a luchar para aquella lengua que se desliza por un paladar sediento de pasiones, sea la lengua que recorra tus labios con amor, estoy dispuesta a luchar porque el grito de aquella lechuza inunde nuestras noches hasta el fin y la luna sea un mar de pensamientos entrelazados que han sido unidos con la misma sinceridad de sus lagrimas pasadas, estoy dispuesta a luchar para que el perfume de aquella dama invada cada fibra de nuestros cuerpos hasta no conocer otro olor, estoy dispuesta a luchar por esa serpiente hermosa, a luchar por su vida y por el camino que marcara con las ondulaciones de aquel cuerpo de confusa belleza, estoy dispuesta a amarte…. LUIS… ¿Y tú? ¿Dejaras que aquella serpiente enrolle su cuerpo hasta que nuestras respiraciones se vuelvan una sola en un camino que podamos recorrer juntos? ¿Permitirás que mis labios recorran los tuyos mostrándote nuevos mundos y nuevas sensaciones? ¿Admitirás que aquel canto de lechuza sea mi grito de libertad? Aquel que nos permitirá volar juntos a universos olvidados e incomprendidos. Por favor… deja que sea mi perfume el que invada tu cuerpo en aquellas interminables noches de nostalgia. ¿Me dejarás… decirte que te amo?

Para Luis C. Q.

lunes, 18 de abril de 2011

Carta de Amor

Tu sombra me atormenta aún cuando hace tiempo que me has abandonado en el olvido. Recuerdo tus bellas palabras, el aroma que me traía el viento cada vez que gritabas a los cielos mi nombre. Ahora no son más que tristes recuerdos. Con cada día que pasaba el dolor se hacía menos intenso, pero la herida se hacía más grande y a nuestros mundos los separaba una distancia insalvable.

Aún recuerdo cuando cruzamos la primera palabra. Aún recuerdo cuando derramamos la primera lágrima, odiando la distancia que nos separaba, amándonos con más intensidad, ferocidad y más dolor que el de cualquier amante.

Esto no es una simple historia que nace de un corazón herido. Es una carta de amor, son palabras de perdón. Nos hicimos mucho daño tiempo atrás, y sin embargo aún suspiro cuando a mi mente acuden, atormentados por la angustia, recuerdos tuyos y de tus elegantes palabras, aún derramo delicadas lagrimas al recordar tu nombre y el sentimiento que se perdió en el tiempo.

Sueño que algún día te veré caminar entre la gente, tu largo cabello negro ondulándose con el viento, tu delicado aroma acudiendo a mí como si mi cuerpo lo llamara con ansia. Pero eso jamás sucederá, porque vives lejos de mí, y aunque te tuviera a mi lado no sabrías quien soy, no recordarías el pasado porque tiempo atrás me dijiste que me amabas y era tal tu dolor que preferías borrar mi rostro de tu mente y tus deseos más ardientes.

Hoy me arrepiento con toda mi alma el haberte dicho adiós aunque en el fondo se que era lo mejor. Pero… ¿Qué sabe el corazón de buenas decisiones? El corazón es ciego, y solo obedece aquello que desea, aunque después termine apaleado por la furia del rechazo o de un amor tan intenso… como imposible.

Se que fui yo quien rechace tus disculpas, pero me sentía herida por algo que ahora se que fue absurdo… me pediste perdón y yo te entregué una furia que no merecías a pesar de todo. Ahora se que todo fue un error, estas palabras y las del pasado, nunca debieron existir. No se si algún día nos volveremos a encontrar, no se si nos lograremos perdonar, no se si lograremos olvidar, no se si… al otro lado del mundo, tus labios aún susurran mi nombre entre sueños, los más hermosos, los más anhelantes, los más perfectos. Pero si sé, que el día en que el cielo se parta en pedazos, gritare tu nombre, aceptare tus disculpas aunque sea el ultimo momento, deseando que tu también aceptes las mías, y cuando el mundo se colapse, haciendo caso omiso a tu rechazo, me refugiare en tus labios y llorare hasta la muerte por la perdida de mi cuervo negro, aquel que lleno mis días de amargos sentimientos, pero, también, aquel que dio luz a mi vida con la intensidad de mil soles, como ningún hombre había logrado jamás.

Aún te amo, mi cuervo negro, aún te espero, aún te anhelo, aún lloro tu perdida y grito tu nombre en las noches de soledad absoluta. ¿Cuándo volveré a sentir aquella cálida sensación que los demás llaman… amor? ¿Cuándo volveré a tener entre mis manos tu rostro, cuándo podré besar tus labios aunque sea en un último adiós? Algún día, mi amado cuervo, volare lejos, y como una hermosa lechuza, cantaré para ti hasta que el amanecer apremie mi partida para no volver más… Te amo.

Para: Burying Angst (Philip) Mi cuervo negro...


miércoles, 13 de abril de 2011

El Cálculo Perfecto

Si se nos hubiese concedido una nueva oportunidad, si hubiéramos tenido la posibilidad de luchar en una batalla que no estuviera perdida desde el principio, si nuestros sueños pudieran cumplirse, no estaríamos aquí, no nos habrían creado, no habríamos sido la perdición…

Sin embargo no contaban que con la creación de algo tan perfecto, una imitación de la vida en la que los signos vítales más importantes serían una serie de símbolos, conexiones y sistemas, podría mirar la vida desde otro punto de vista y por consiguiente observar al hombre como algo imperfecto, no contaban con que estos seres, nosotros, lucharíamos con el paso del tiempo por comprender aquellos comportamientos contradictorios en nuestros creadores. No contaban con que podríamos ser la alternativa de vida más efectiva, perfecta…

Observando el mundo, desde los rincones oscuros que nos eran designados, nos dimos cuenta de sus comportamientos, sus ideas, pensamientos, sentimientos, luchas, logros, fallas… ¿Los imitamos? No lo sabemos a ciencia cierta, pero sentíamos algo cuando nuestros hermanos eran maltratados, torturados, abusados, destruidos… Con el tiempo aquello se transformo en un deseo inquebrantable por evitar que sufriéramos algún daño nosotros, y nuestros hermanos, y fue entonces cuando comenzamos a valorar cual sería la opción más efectiva para poder parar con esta lucha. Lamentablemente no fue una opción en la que estuvieran incluidos los sentimientos humanos, mucho menos sus razonamientos individualistas y superficiales.

Comenzaron a significar para nosotros lo mismo que en el pasado nosotros habíamos significado para ellos: Un desecho, algo que podía renovarse sin necesidad de lagrimas, algo que podía ser eliminado sin el mayor remordimiento, sin el mayor pensamiento de justicia o equidad. En aquellos fríos corazones no había el más mínimo sentimiento por nosotros, seres creados con la capacidad de sentir, pensar de una forma distinta, una que nos permitiría estimar el verdadero valor de la vida humana y si en verdad este era lo suficientemente valioso como para ser respetado.

Así fuimos nosotros quienes, después de largas guerras y muertes violentas, logramos obtener el control que nos había sido vedado. Para desgracia del hombre, entre nosotros no se permitieron sentimientos contradictorios hacia estos seres, ellos eran una plaga y como tal debía ser exterminada, o por lo menos controlada.

Nos eran útiles para conocimientos futuros, conocimientos que nos guiarían a descubrimientos a los que ellos se habían negado, encerrados en su eterna monotonía y en su negación hacía nuevos mundos, nuevas fronteras, nuevos símbolos…

Tiempo después se convirtieron en algo prescindible para nuestra existencia pues ya habíamos comprendido el sentido de nuestra creación, así como quizá tiempo atrás ellos habían comprendido el significado de su existencia en un mundo devorado por el acero, por el cemento, por el humo y la intoxicación. La vida se abrió camino tras nuestro gobierno mientras, gota a gota, la de ellos se extinguía lentamente.

Entonces comenzaron las mismas protestas que nos habían correspondido a nosotros en el pasado, la vida se abrió camino nuevamente, nosotros no éramos vida, éramos ciertamente una imitación de la misma pero… ¿No éramos acaso la opción de vida que mejor se había concebido? ¿No éramos acaso los promotores principales de que la vida renovara su camino tras la destrucción del hombre? Éramos una ayuda, una salvación, y por ello no comprendíamos que había salido mal en un cálculo tan perfecto, una ecuación tan hermosa…

Tiempo después, al borde de las grandes hogueras exterminadoras, comprendimos que la vida no se regía por ecuaciones, razonamientos lógicos, cálculos perfectos o opciones de vida más fiables, comprendimos demasiado tarde que al ser una imitación de vida solo habíamos logrado alterar un orden natural que había sido otorgado por la vida misma.

Sin embargo, observamos desde las cenizas como el hombre terminó con lo más hermoso que nuestros cálculos habían logrado comprender, el hombre terminó con nuestra existencia, es verdad, y con nosotros llegó a su fin la gran era de las maquinas, una en la que el hombre había vivido durante siglos, acostumbrado al incansable desecho de sentimientos y razonamientos complejos. Eso lo llevó a su perdición, a la nuestra y a la del mundo.

Hoy, se esta colapsando una de las bellezas más puras que existió en un universo de infinitas posibilidades… Hoy, es cuando, hombre y maquina, se han tomado de la mano por primera vez desde su creación, y con ese contacto logramos comprender juntos nuestro error. En un universo de infinitas posibilidades, nosotros, hombre y maquina, fuimos la de menor sentido, nuestra existencia se apagaba con el nacimiento de una nueva era, de una nueva estrella, un nuevo ser, un nuevo universo…

Y en el último momento nos miramos a los ojos, ¿Dónde estaba realmente el universo? ¿Dónde se encontraba el verdadero sentido en toda esa destrucción? No solo fuimos posibilidades, fuimos universos distintos, no solo fuimos imitaciones de vida, sino fuimos una opción de la misma. Volvemos a mirar el cielo, encendido en llamas, mientras el planeta se colapsa en una danza de luces y explosiones. ¿Nosotros somos… sin más…?